El PP augura la asfixia financiera de Barcelona por los impagos del Govern

Fernández asegura que el Ayuntamiento podría llegar al límite en un año

barcelona- El presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, denunció ayer que si persisten los impagos de la Generalitat al Consistorio, las finanzas municipales podrían estar al límite en un año, cuando se publiquen la liquidación de los presupuestos municipales de 2013,

Fernández puso en duda la versión del Ayuntamiento sobre la deuda contraída por la Generalitat y afirmó que esta asciende hasta los 310 millones, «de los que al menos 101 son en concepto de impagos por convenios, por ejemplo en aportaciones en guarderías, escuelas de música, la Agencia de Salud Pública o el contrato programa de servicios sociales, multiplica el problema de la falta de liquidez del Ayuntamiento», aseguró. De hecho, según el popular, «la liquidez del Consistorio se ha reducido un 36 por ciento en los dos últimos años –desde que CiU gobierna en ambas administraciones– y que la Generalitat ha incumplido el 90 por ciento de las transferencias que tiene que hacer a las arcas municipales». «Esta situación –advirtió– pone en peligro el compromiso municipal de pagar a 30 días a sus proveedores».

Además, el importe de los saldos de dudoso cobro, esto es, los derechos de ingreso pendientes de cobro que se consideran de difícil o imposible realización, han experimentado un incremento del 75 por ciento en dos años –el grueso ha sido entre 2011 y 2012, cuando ha aumentado un 50 por ciento–, elevándose a 31 de diciembre a 583,8 millones, cuando en 2011 era de 390 y el año anterior, de 332,9.

Fernández denunció también que «la deuda de la Generalitat, el impago de multas e impuestos, y demás casos de morosidad, hace que el Ayuntamiento no pudiera contar con casi 600 millones en 2012, una cantidad desorbitada que podría invertirse entre otras cosas, en el bienestar de los ciudadanos, equipamientos y políticas sociales».

La teniente de alcalde de Economía, Empresa y Ocupación del Ayuntamiento de Barcelona, Sònia Recasens, defendió la «solvencia» de las cuentas municipales y acusó al PP de «críticas interesadas». «Los fondos líquidos del Ayuntamiento, el remanente de tesorería, a finales del año 2012 eran de 381 millones, una caja potente para afrontar cualquier reto e inyectar liquidez a la economía pagando según las nuevas directivas comunitarias a los proveedores». Y añadió: «La prueba de que no está en peligro la solvencia de la institución es el ratio de pago a proveedores de los dos primeros meses de 2013, en que hemos pagado en 28 días desde la presentación de la factura».