El robo de cobre costará 30 millones

La ministra de Fomento, Ana Pastor, califica los hechos de «gravísimos», mientras que Jorge Fernández Díaz revela que la mayoría de este tipo de hurtos se producen en Cataluña, bajo la vigilancia de los Mossos d’Esquadra

Jorge Fernández Díaz y el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, ayer, en un acto de campaña
Jorge Fernández Díaz y el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, ayer, en un acto de campaña

El nuevo problema de la red de Cercanías de trenes de Barcelona, la enésima complicación de este servicio, trae cola a nivel económico, político y policial. Por un lado están las frecuentes complicaciones para los usuarios, que se traducen en continuos retrasos, y por otra parte, un aspecto más policial. Se trata del robo del cobre, que en este caso provocó las deficiencias del servicio, además de otro rifirrafe entre el Gobierno y la Generalitat.

La ministra de Fomento, Ana Pastor, calificó de «gravísimos» los robos de cableado y los daños en Cercanías, y pidió a las instituciones «no mirar para otro lado». «Llevamos más de 350 denuncias, hay más robos en Cataluña que en todo el resto de España y hay vías en toda España», protestó la ministra, que ha dicho que el coste de los robos y desperfectos resultantes supera los 30 millones de euros, y obligó a reducir la frecuencia de trenes.

«Vergonzoso»

«Es la cosa más insólita y vergonzosa que está pasando en nuestro país», añadió la ministra, que criticó la «costumbre, en la vida pública, de mirar para otro lado». Preguntada sobre si sugiere que las fuerzas del orden de Cataluña no investigan los sucesos con suficiente intensidad, Pastor afirmó que en Galicia se explican bastante «clarito». y que no tenía nada más que añadir.

Por su parte, el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, reveló que más del 40 por ciento de robos de cobre en España, tanto en infraestructuras ferroviarias como de red eléctrica, se produce en Cataluña, comunidad que no goza de la «estrategia de seguridad» del Ministerio porque la competencia es de los Mossos d’Esquadra.

En una rueda de Prensa en la sede de la Agencia Efe en Barcelona, el ministro explicó que los datos de 2014, el último año con las cifras cerradas, revelan el alto número de robos en Cataluña, una comunidad que representa el 41,8 por ciento del total del cobre sustraído en redes ferroviarias en España, lo que representa 142 kilómetros.

Asimismo y según los datos del Ministerio de Interior, este porcentaje aún sube más, hasta el 48 por ciento del conjunto de España, los robos de cobre en infraestructuras de transporte de energía eléctrica en Cataluña.

«No hago ninguna valoración, sólo doy los datos», dijó Fernández Díaz, que recordó que estos datos, que van «al alza», se producen en una comunidad en las que las tareas de seguridad las realiza los Mossos d’Esquadra, mientras que en el resto de España los robos van a menos «fruto de una estrategia de seguridad» que lucha contra las mafias criminales.

Según explicó el ministro, el asunto del robo de cobre es un asunto internacional que preocupa a muchos países y, por este motivo, «hemos aprobado una estrategia de seguridad para hacer frente a esta criminalidad organizada», lo que está funcionando en el resto de España porque está bajando de forma «sensible» este tipo de sucesos, a diferencia de Cataluña.

«El descenso de robos de cobre ha sido muy sensible en el resto de España fruto de esta estrategia de seguridad, mientras que aquí, en Cataluña, no ha bajado, sino que ha subido», remarcó el ministro y candidato del PP catalán en las elecciones generales.

El gestor de infraestructuras Adif formalizó por su parte la denuncia ante los Mossos por el robo de 360 metros de cable de cobre y por los daños millonarios causados en instalaciones que se incendiaron y en el sistema de señalización de tres líneas ferroviarias de Cercanías.

Según informaron fuentes de Adif, paralelamente a la interposición de la denuncia, en la que no se cuantifican específicamente los daños, los técnicos de la empresa comenzaron a reparar los elementos menos dañados por el robo, que causó incendios y cortocircuitos.

Críticas de los Mossos

Por su parte, ls sindicatos de los Mossos lamentaron que el ministro insinuara que Cataluña concentra el 40 por ciento de los robos de cobre de España porque la seguridad depende de la Policía Autonómica, lo que vieron como una crítica «vergonzosa, irresponsable y electoralista».

El portavoz del SAP–UGT, Valentín Anadón dijo, en nombre del sindicato mayoritario de los Mossos, apuntó que las afirmaciones del ministro le parecen «lamentables e irresponsables» y le exigió que deje de hacer pronunciamientos «partidistas y electoralistas» en contra de los Mossos.

«Me da vergüenza ajena ver la satisfacción del ministro» a la hora de culpar a los Mossos, indicó Anadón, que recriminó a Fernández Díaz que ahora atribuya los robos de cobre en Cataluña a que la seguridad en esta comunidad dependa de este cuerpo.

Siguen las incidencias en 3 líneas

La incidencia en Cercanías afectó ayer a unos 20.000 pasajeros de las líneas R–2, R–8 y R–11, desde primera hora, según informaron fuentes de Renfe. La compañía estimó que aunque los pasajeros que habitualmente utilizan estas línea a primera hora son 20.000, la cifra descendió, debido a que muchos han optado por medios de transporte alternativos, como el autobús y el coche. Las líneas afectadas registraron retrasos de unos 20 minutos de media, después de que el martes alcanzaran la hora. La R–2 se divide en dos sublíneas –Sant Celoni-Granollers y Gavà y Aeropuerto- Sant Andreu Comtal–, y en cada una de ellas circularon dos trenes por hora y sentido, lo que supone un descenso de la frecuencia de un 50 por ciento. En esta línea se habilitó un servicio complementario de autocares directos a Sant Andreu Arenal desde Granollers Centre, Mollet del Vallès, Sant Fost, Montmeló y La Llagosta. En la L–8, que da servicio entre Martorell y Granollers, el servicio funcionó con normalidad entre Martorell y Cerdanyola–UAB, pero se tuvo que habilitar un servicio alternativo por carretera con autobuses, según añadieron fuentes de Renfe.