ERC recrudece su amenaza de no apoyar los presupuestos de Mas

El Govern resta credibilidad a los avisos de Junqueras y ve «probable» aprobar las cuentas

Junqueras, en una de sus intervenciones en la tribuna del Parlament de Cataluña

Lo que pareció en un inicio una maniobra táctica de ERC para no dar su brazo a torcer a las primeras de cambio con los presupuestos de 2013 se está convirtiendo en un verdadero órdago de los republicanos.

Lo que pareció en un inicio una maniobra táctica de ERC para no dar su brazo a torcer a las primeras de cambio con los presupuestos de 2013 se está convirtiendo en un verdadero órdago de los republicanos. El líder de Esquerra, Oriol Junqueras, recrudeció ayer su amenaza de no apoyar las cuentas aunque el techo del déficit se eleve al 1,5 por ciento (ocho décimas por encima del objetivo actual). «¿De qué sirve firmar unos presupuestos si no se pueden cumplir y si condenan a tu economía y a tu sociedad? Si alguien piensa que avalaremos esto es que ha perdido el juicio. No lo haremos», aseguró Junqueras en un desayuno informativo, ante la presencia de varios dirigentes y consellers de CiU.

La advertencia de Esquerra coloca al Govern de Artur Mas en una situación muy delicada, aunque los convergentes continúan convencidos de que conseguirán sacar adelante las cuentas porque, al fin y al cabo, firmaron un acuerdo de gobernabilidad hace apenas tres meses. «Se acabará imponiendo el sentido común», vaticinó el consejero de la Presidencia y portavoz de la Generalitat, Francesc Homs.

El ahogo

Sin embargo, Junqueras quiso expresar en cifras su rechazo a unos presupuestos con un techo de déficit del 1,5 por ciento. Recordó que el objetivo actual (0,7 por ciento) supone un recorte de 4.800 millones, mientras que el objetivo del 1,5 por ciento representa un tijeretazo de 3.200 millones. «Es lo mismo ahogarse a 3,2 metros por debajo del nivel del mar que a 4,8 metros», dijo el líder de Esquerra.

El grupo parlamentario de CiU trató de controlar las tensiones con ERC y recordó a los republicanos que está luchando para que el objetivo final del déficit sea del 2 por ciento. «Es la batalla en la que estamos sumergidos, ya que el actual objetivo de déficit del 0,7 por ciento del PIB para 2013 no se puede cumplir y pedimos el tercio del que se otorgue al conjunto. En un principio, las cuentas de este año en Cataluña deben aprobarse en el mes de junio», explicó el portavoz parlamentario de CiU, Jordi Turull.

El dirigente nacionalista trató, sobre todo, de no dar más vuelo a sus discrepancias con ERC para no empeorar la situación. Turull se limitó a decir que los convergentes no pueden expresarse con la misma contundencia que ERC porque tienen la responsabilidad de gobierno.

La estrategia de CiU es muy clara. Soportarán con estoicismo todas las andanadas de ERC hasta lograr su apoyo a los presupuestos con la convicción de que Junqueras acabará estampando su firma a las cuentas de este año y no dejará al Govern al desnudo, cuando tienen un reto compartido de la envergadura de la consulta soberanista.

El conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, se expresó con cruda naturalidad. «No serán a gusto de nadie», concluyó Mas-Colell, que evitó precisar cantidades exactas para no torcer la negociación con ERC.

A falta de conocer cuál será finalmente el tope de déficit autonómico, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pronosticó que no se van a producir «grandes diferencias» en este sentido con los gobiernos de las comunidades españolas.

Rajoy comentó brevemente la entrevista que mantuvo con Mas en el palacio de la Moncloa y explicó que fue una «buena reunión» en la que no alcanzaron «acuerdos concretos». «¿Valoración general? Creo que es una buena reunión. Siempre que se habla, que se repasan los temas, que se buscan en qué asuntos se puede coincidir y se plasman también las discrepancias, creo que siempre se hace algo positivo», dijo.