Montoro rescata a Cataluña con 350 millones: «Aquí no quiebra nadie»

Junqueras pide 1.090 millones para 2017 y critica que la Generalitat «no controla sus ingresos»

Cristóbal Montoro recibe a Oriol Junqueras para analizar la situación financiera que atraviesa Cataluña, hoy en la sede del Ministerio en Madrid.
Cristóbal Montoro recibe a Oriol Junqueras para analizar la situación financiera que atraviesa Cataluña, hoy en la sede del Ministerio en Madrid.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, actuó ayer como ya lo hizo hace cuatro años cuando creó el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Junqueras pide 1.090 millones para 2017 y critica que la Generalitat «no controla sus ingresos»

Que un territorio que representa casi la quinta parte de la economía española entre en situación de quiebra a ojos de los mercados es un escenario que ningún Gobierno puede permitir, aunque esté en funciones. Principalmente, porque se trata de un factor que amenaza la estabilidad de España en su conjunto y coloca al país en situación de vulnerabilidad ante los inversores. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, actuó ayer como ya lo hizo hace cuatro años cuando creó el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Si cae cualquier comunidad autónoma, el impacto afectará al país en su conjunto, y ni siquiera el «rescate silencioso» del Banco Central Europeo (BCE) podría evitar el rebrote de los momentos más duros de la crisis.

«Aquí no quiebra nadie», dijo Montoro tras el Consejo de Ministros. Con esta premisa, el Ministerio de Hacienda adelantó el jueves por la noche a Cataluña 350 millones de euros procedentes de la liquidación del sistema de financiación de 2014 (de un total de 1.407,38 millones), un capital que la región destinará a refinanciar vencimientos de deuda y pasivos con acreedores.

Montoro, que admitió «discrepancias» se comprometió ayer a que Hacienda pagará, mes a mes, los anticipos de tesorería que solicite la Generalitat, que no serán precisamente escasos. Junqueras cuantificó en unos 1.090 millones la cantidad que tendrá que abonar el Gobierno a la región en 2017 por el «cálculo inadecuado» del sistema de financiación do 2015.

Extensión de plazos

Según dijo Junqueras, en la reunión de ayer con Montoro se constató que tanto Hacienda, como Economía y el Tesoro consideran «positiva» la conversión de la deuda a corto plazo de la Generalitat («tres meses») en pasivo a largo plazo («un año»), un movimiento que contaría además con el respaldo de los bancos y fondos acreedores a cambio de un alza en el interés. Al final, un problema de apalancamiento se soluciona con más endeudamiento y, además, más caro que el anterior. Conviene recordar que Cataluña es la comunidad más endeudada en términos brutos, con 72.274 millones de euros (35,3% del PIB) a cierre de 2015.

En lo que Hacienda y Generalitat no se pusieron de acuerdo, sino más bien todo lo contrario, fue en el coste de los préstamos del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), que este año son del «0,834%» y en 2015 eran «del 0%», según Junqueras. Montoro, de momento, no parece predispuesto a cambiar este aspecto de los créditos concedidos a las comunidades.

Lo que no mencionó Junqueras es que el Estado central salió de nuevo al rescate de Cataluña siguiendo una política de no discriminación autonómica, ya que prácticamente todas las regiones recibirán inyecciones previas antes del verano. Es decir, que Hacienda trata a la Generalitat igual que a las demás, pese a la deriva independentista y sus intenciones de crear una Hacienda propia (no se habló en la reunión por disparidad de «criterios técnicos y políticos», dijo Junqueras).

Además, Cataluña se ha acostumbrado a incumplir de forma muy holgada el objetivo de déficit público todos los años, y Hacienda no ha llegado a intervenir la región como le permite la Ley de Estabilidad Presupuestaria. A cambio de las inyecciones de liquidez, la Generalitat presentó hace dos semanas un plan de ajuste al Ministerio, dijo Junqueras, que fue discutido con Montoro y en el que tampoco hubo acuerdo, aunque sí «compromiso» de diálogo.

Junqueras criticó que el Gobierno catalán «no tiene el control sobre los ingresos» y, en realidad, al tener cerradas las puertas del mercado (cada vez más), la capacidad de la Generalitat ya depende en su práctica totalidad de las transferencias del Estado central, que articula sus inyecciones de liquidez a través del sistema de financiación, el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) y el Fondo de Facilidad Financiera (FFF).

No obstante, Hacienda no tiene control total sobre los gastos regionales, que dependen de las decisiones de los ejecutivos autonómico. Junqueras dijo, no obstante, que el Ministerio tiene «conocimiento detallado» de los mismos, semana tras semana.

Puigdemont ofrece a Bruselas acoger a 4.500 refugiados

Mientras la economía catalana recibía ayer la ayuda del Gobierno, el presidente de la Generalitat remitía una carta a las autoridades de la UE para acoger a varios miles de refugiados. Puigdemont asegura en la misiva al Comisario de Inmigración su disposición a hacerse cargo de manera inmediata de 1.800 refugiados y de ir aumentando el número hasta los 4.500. Además, y pese a la prohibición del TC, pone a disposición de las autoridades a su «ministro de Exteriores»