La FAVB llevará al Ayuntamiento ante los tribunales por las obras del Espai Barça

Los vecinos aguardaban la aprobación del proyecto, como ocurrió el viernes, para presentar el recurso

Imagen virtual de la futura remodelación  del Camp Nou y su alrededores en el barrio de les Corts
Imagen virtual de la futura remodelación del Camp Nou y su alrededores en el barrio de les Corts

Los vecinos aguardaban la aprobación del proyecto, como ocurrió el viernes, para presentar el recurso.

Pese a contar con un inusitado consenso instucional, todos los partidos del pleno municipal, salvo la CUP, lo apoyan, el futuro Espai Barça nace con la FAVB y varias asociaciones de vecinos del distrito de les Corts en contra. Hasta el punto que presentarán un contencioso administrativo contra el Ayuntamiento una vez que se apruebe definitivamente. A su juicio, les perjuicios que comportará para la ciudad y el vecindario son superiores a sus beneficios. El punto de discordia principal es la recalificación de un espacio para equipamientos deportivos para que el Barça pueda hacer, entre otras cosas, un hotel y unas oficinas. Los vecinos consideran que la operación incumpliría la ley y ya han dicho que recurrirán a los tribunales el proyecto sigue adelante y no se consensúa entre todas las partes. Y así ha sido. El Espai Barça fue aprobado el viernes pasado y ahora falta por ver la reacción de la FAVB.

La representante vecinal Ana Mena asegura que un «equipamiento deportivo, según la ley, sólo puede transformarse en zona verde o espacio libre» y asegura que en el proyecto de reforma presentado el FC Barcelona proponen «usos terciarios» con la construcción de oficinas y hoteles. Es decir, por un lado, las entidades vecinales aseguran que no se ha pactado de forma consensuada con el Ayuntamiento y el club, y por otro, han reiterado que el proyecto beneficia más los intereses del Barça que no a los de la ciudad y los vecinos de les Corts . En cuanto a los puntos de desacuerdo, los vecinos critican la recalificación de un espacio de equipamientos deportivos que debería pasar a ser una zona verde para que el club pueda hacer diferentes espacios como un hotel, restaurantes y unas oficinas. Los vecinos también afirman que se perderá una parte del espacio público en la avenida de Juan XXIII y que empeorará el tráfico en el barrio.

Así las cosas, tras la aprobación del pleno de forma inicial el proyecto urbanístico falta que la Genralitat dé el visto bueno a la recalificación de terrenos y la construcción del nuevo estadio.

La FAVB tiene la «esperanza» de que la comisión de Urbanismo de la Generalitat «lo mirará mejor» y pida rectificar al gobierno local. En caso en que esto no se produjera, las entidades vecinales pondrán en marcha el proceso judicial.

De este modo, todos los grupos municipales, excepto la CUP, votaron el viernes pasado a favor de estos cambios urbanísticos que garantizan que el Espai Barça salga adelante, sea quien sea, quien gobierne la ciudad. La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, destacó que con esta modificación «el Barça se queda en Barcelona», «se abrirá el recinto a la ciudad» y la ciudad ganará suelo público para espacios verdes y para equipamientos deportivos municipales.