La Generalitat premia a los alumnos que enseñan catalán a sus compañeros

Pide a los maestros que lo valoren «de forma especialmente positiva» en la evaluación

Rigau en una imagen en el Palau de la Generalitat.
Rigau en una imagen en el Palau de la Generalitat.

La Generalitat se vale de nuevo de una iniciativa del departamento de Enseñanza para insistir en el fomento de la lengua y la cultura catalana en el marco educativo, e, incluso, va más allá al promover una compensación en la evaluación de aquellos alumnos de primaria que colaboren y participen en el aprendizaje del catalán de sus compañeros en las aulas.

La consellera de Educación, Irene Rigau, presentó ayer las guías de «Identificación y despliegue de las competencias básicas en el currículum» en educación primaria y secundaria del ámbito lingüístico y matemático. Mediante estos documentos y otros relativos a diversas materias curriculares en los que ya se está trabajando –en el ámbito digital, científico y de la lengua inglesa–, la Generalitat apuesta por mejorar la calidad de la educación y ponerla al nivel de los mejores países de Europa.

Se trata, al fin y al cabo, de un compedio de las líneas maestras por las que el Govern apuesta en la educación catalana. La conselleria quiere que los maestros conozcan cuáles son las cuestiones clave, además de cómo se han de explicar los contenidos en las clases y cómo han de ser evaluados los alumnos, que se resumen en las guías.

Beneficios arbitrarios

En este contexto, en el documento relativo al despliegue de las competencias básicas en el ámbito lingüístico en primaria, el departamento de Enseñanza señala a la hora de realizar las «orientaciones para la evaluciación» de los estudiantes de este ciclo que «habrá que valorar de una forma especialmente positiva a aquellos alumnos que se impliquen en el aprendizaje de la lengua por parte de sus compañeros recién llegados al sistema educativo o de los que tengan dificultades para expresarse».

Esta recomendación forma parte del apartado que hace referencia a la competencia que gira entorno a «ser consciente de la pertenencia a la comunidad lingüística y cultural catalana y mostrar interés por el uso de la lengua catalana». En la presentación en el Palau de la Generalitat de las guías, la consellera no hizo alusión a estas recomendaciones. En cambio, sí destacó que en lengua se plantean adquirir «las mismas competencias a través del dominio del catalán y el castellano», y añadió que «tenemos la misma ambición competencial, por lo tanto aquí no hay debate posible».

La iniciativa de la Generalitat supone un nuevo reto para el Ministro de Educación, José Ignacio Wert, y su política de crear un base común para todo el sistema educativo español puesto que el fin último de la propuesta catalana es «una armonización del currículum de las etapas de primaria y secundaria de las escuelas catalanas con el marco europeo», sin citar en ningún momento el panorama estatal. Para la consellera, mediante este método, el sistema educativo catalán podrá afrontar las pruebas de la OCDE «con las mismas condiciones» que el resto de países europeos. «No podemos enseñar de una manera y querer evaluar como los otros países. Hemos de enseñar y evaluar de la misma manera», señaló Rigau.

La Generalitat lleva trabajando desde hace dos años en estas guías maestras que, según el secretario general de Políticas Educativas, Joan Mateo suponen «un cambio de paradigma en las metodologías usadas hasta ahora». Los documentos han sido coordinados por el catedrático de Pedagogía de la Universidad Autónoma de Barcelona, Jaume Sarramona, quien explicó que en los dos años de trabajo se han tenido en cuenta documentos como el informe PISA, las experiencias educativas de países como Portugal, Inglaterra, Canadá, Nueva Zelanda y Francia, y el trabajo realizado en los centros catalanes.