La Obra Social La Caixa abre su primer centro de atención social directa

Crea la Fundación de la Esperanza para aglutinar todos sus proyectos de lucha contra la pobreza y potenciarlos

El nuevo centro de atención social  está situado en el barrio Gótico de Barcelona pero busca dar  respuesta a toda la ciudad
El nuevo centro de atención social está situado en el barrio Gótico de Barcelona pero busca dar respuesta a toda la ciudad

BARCELONA- «En la Fundación de la Esperanza atendemos, de forma integral, personas en situación de necesidad. Aquí encontrará un sitio de acogida, de atención y de comprensión donde trabajaremos juntos buscando posibles caminos y soluciones para que salgas adelante. Nos importan las personas, vengan de donde vengan, sean quienes sean y hagan lo que hagan. Nos importas tú». Todo aquel que entra en el número 2 de la calle de la Palma de Sant Just, en el barrio Gótico de Barcelona, es recibido con este texto. Es la bienvenida al nuevo centro de atención social directa de la Obra Social La Caixa. De hecho, se trata del primer centro de estas características que pone en marcha la entidad.

La Fundación de la Esperanza abrirá sus puertas al público en breve, el próximo mes de junio, y prevé atender al año unas 1.000 personas que sobreviven como pueden, entre ellas 150 familias. Contará para ello con un presupuesto de unos dos millones de euros anuales, tres trabajadores sociales y voluntarios de la entidad.

El objetivo del centro es trazar un itinerario personalizado a todos aquellos que se acerquen para tratar de mejorar su situación y calidad de vida. A los beneficiarios de esta ayuda se les proporcionará un acompañamiento y se les intentará abrir puertas desde sus necesidades, capacidades y compromiso. Además, se dará respuesta a sus necesidades más básicas, como alimentos, ropa, etc. Para ello, el personal tendrá a su disposición no sólo los recursos destinados a este nuevo proyecto, sino también los que la Obra Social La Caixa proporciona a otros programas. De hecho, la Fundación de la Esperanza nace para aglutinar todas las acciones que la entidad ha puesto en marcha hasta ahora y que seguirá implantando para luchar contra la pobreza y favorecer la inclusión social. La Fundación en siícontará con un presupuesto de 60 millones de euros anuales e impulsará iniciativas ya existentes como «CaixaProinfancia», que atiende a familias y niños en situación de vulnerabilidad, «Incorpora» que busca reinsertar laboralmente a colectivos desfavorecidos o el programa «Gente Mayor», que prestan servicio a más 100.000 personas cada año.

Además, el centro en sí servirá para que la Obra Social La Caixa pueda captar rápidamente y sin filtros las necesidades de la sociedad y de la calle. De esta manera, la entidad se propone, no sólo seguir colaborando con los servicios sociales de los municipios y las asociaciones que prestan servicios en el Tercer Sector, sino poder impulsar iniciativas con sus propios recursos, tanto materiales como humanos, en cuanto se dé una necesidad, hasta ese momento inexistente, sin dilación.

Una nueva Casa de Receso y vuelta a los orígenes

La sede de la Fundación de la Esperanza está situada en un edificio que perteneció la Congregación de Nuestra Señora de la Esperanza, y que, desde 1936 ha acogido a mujeres en situación de vulnerabilidad. Fue, precisamente, este proyecto social el primero que quiso auspiciar el fundador de La Caixa, Francesc Moragas. Ayer, el presidente de La Caixa, Isidro Fainé, visitó el edificio, ahora completamente rehabilitado tras cinco años de obras. La nueva Casa de Receso albergará a 41 jóvenes mujeres en riesgo de exclusión social que convivirán y se ayudarán para labrarse un futuro mejor.