La subasta de coches reporta en 2012 a Barcelona más de 240.000 euros

La Razón
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Cada tres o cuatro meses aproximadamente, el Ayuntamiento de Barcelona tiene una fuente de ingresos nada desdeñable en forma de subastas. Buena parte del patrimonio municipal embargado a los barceloneses es susceptible de ser vendido al mejor postor. Además de pisos, locales comerciales, alguna casa y bastantes plazas de aparcamiento, el Consistorio obtiene un rédito notable de los coches. No es de extrañar que el Ayuntamiento recaude anualmente más de 200.000 euros en este concepto a la vista de la considerable variedad y cantidad de vehículos de los que dispone, entre los que no es difícil encontrar coches de gama alta o auténticas reliquias.

El mecanismo es sencillo. Si la crisis se agrava también lo hacen las deudas de los ciudadanos y, superada una determinada cantidad en multas de tráfico, el Ayuntamiento procede a embargar el vehículo. El Instituto Municipal de Hacienda recaudó en 2011 la cifra récord de 372.055 euros, casi el doble que el año anterior. En 2012, esta cantidad fue menor aunque, sin embargo, se alcanzaron los 242.636 euros. En total, se celebraron cuatro subastas y dos adjudicaciones directas en las que el Ayuntamiento colocó 148 vehículos. No obstante, siempre queda un nutrido grupo de vehículos sin pujadores, 21 el año pasado, que acaban en el desguace.

Normalmente cada año se realizan tres o cuatro subastas de vehículos embargados, a razón de una cada cuatro meses, a fin de evitar la saturación de los cinco depósitos. Estos vehículos permanecen un promedio de tres meses confinados mientras se efectúan los trámites necesarios para su enajenación.

El público en las subastas es bastante variado, pero, a grandes rasgos, puede englobarse en tres grupos: gente de talleres que acude para encontrar piezas de repuesto; aquellos que buscan un vehículo para arreglarlo y revenderlo; y los quieren encontrar una ganga en forma de coche.

Gama alta

En época de crisis, es posible que alguien agradezca hacerse con un coche por menos de cien euros como una Ford Transit o un Daewoo Lanos (75 y 80 euros respectivamente). Si por el contrario se prefiere un turismo de gama alta, el año pasado se vendieron un Mercedes 11 CDI con cinco años de antigüedad por 5.750 euros o un BMW 530D por 7.260 euros. El interesado no tiene más que presentar una oferta en sobre cerrado en el Instituto Municipal de Hacienda. Claro que primero debe comprobar su estado, dado que muchos de los vehículos precisan una visita, o varias, al taller.