Las personas atendidas por Cáritas se duplican en cinco años

La Razón
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«La pobreza es cada vez más crónica, más intrensa y más extensa». Así lo señaló ayer el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, en la presentación del balance de 2012 de Cáritas y que demuestra que la crisis está llevando al límite la situación de muchas familias. En cinco años, se ha doblado el número de personas atendidas por la institución, tanto en las diócesis de Barcelona, como en las de Terrassa y Sant Feliu de Llobregat, llegando a los 260.702 personas en 2012. Sólo en los cinco meses de 2013, el volumen de atendidos se ha incrementado un 9 por ciento, lo que demuestra que la tendencia sigue en alza y sin vías de solución.

Más ayuda y más tiempo

Cáritas destinó en 2012 un total de 22,8 millones de euros en ayudar a personas con riesgo de exclusión social. La mayoría estaban destinados a familias e infancia, además de personas «sin techo» y sin cobertura de necesidades básicas. Sistach quiso destacar que el tópico de que la institución sólo ayuda a inmigrantes es falsa, ya que la mitad de personas que pudieron beneficiarse de las ayudas eran de nacionalidad española. «Las personas necesitan más ayuda y por más tiempo», aseguró Sistach, afirmando que, lamentablemente, el 72 por ciento de las personas atendidas ya había solicitado ayuda antes. En estos primeros meses de 2013 la cifra ha subido al 82 por ciento.

La buena noticia en los datos facilitados ayer es que, cuando la situación es más grave, la implicación ciudadana aumenta. De esta forma, los donativos y herencias de particulares han aumentado un 25 por ciento y el voluntariado ha profundizado en su compromiso. «Cuanto más tiempo pasan las personas en situación de pobreza, más difícil es recuperarlas», aseguró Sistach.

La gran apuesta de este año para revertir la situación es preparar un plan de empleo que ayude a la ocupación laboral de personas en riesgo de caer en la pobreza. De esta forma, se ha contactado con 700 empresas para tratar de dar formación dual a parados que lleven un año sin trabajar e hijos a su cargo. En algunos casos, se renunciará a las donaciones de estas empresas a cambio de la contratación en prácticas.