Los alcaldes de Barcelona arriman el hombro con Rajoy para traer la Agencia del Medicamento

A tres días de que la UE decida, la ciudad resucita el espíritu del 92 en un último esfuerzo institucional coordinado

Jordi Hereu, Ada Colau y Xavier Trias dejaron a un lado sus diferencias para pedir a Europa que la Agencia del Medicamento venga a Barcelona
Jordi Hereu, Ada Colau y Xavier Trias dejaron a un lado sus diferencias para pedir a Europa que la Agencia del Medicamento venga a Barcelona

Antes del referéndum ilegal del 1-O y de que la política aguara las expectativas de Barcelona para convertirse en la futura sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), había voces dentro del Ministerio de Asuntos Exteriores que admitían que Milán era una de las grandes favoritas para acoger este organismos.

Antes del referéndum ilegal del 1-O y de que la política aguara las expectativas de Barcelona para convertirse en la futura sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), había voces dentro del Ministerio de Asuntos Exteriores que admitían que Milán era una de las grandes favoritas para acoger este organismos. De hecho, hace apenas dos días, Alemania avanzó que si su candidata, Bonn, se queda sin opciones, apostará por Milán. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad, con Dolors Montserrat al frente, ignoró estos rumores y se empeñó en que Barcelona podía hacerse con la EMA. ¿Por qué no, si en 1992, cuando no era más que un proyecto quedó en segunda posición detrás de Londres?

Montserrat, Ada Colau desde el Ayuntamiento de Barcelona y Antoni Comín como conseller de Salut trataron de mantenerse al margen del ruido político. Como los mosqueteros fueron los tres a una de la mano del sector privado, como hicieron en los 80 para conseguir los Juegos Olímpicos de 1992. Lograron, por ejemplo, que los trabajadores de la EMA eligieran Barcelona como su destino preferido. Pero la crisis política se hizo demasiado grande como para no enturbiar su sueño. Si la EMA se va de Londres por el «Brexit» no puede irse a Barcelona y estar pendiente de un «Catexit», alerta la Prensa europea.

La EMA es un caramelo. Además de acoger a 900 empleados y alrededor de 36.000 expertos de visita al año, tiene un presupuesto de 322 millones. Y las 19 ciudades que han presentado candidatura pelean con mil argumentos.

Aunque fuentes del Ministerio de Salud no se muestran optimistas, Barcelona no tira la toalla. Y ayer, tres días antes de que el Consejo de Europa decida la ubicación de la EMA, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y sus antecesores, Xavier Trias (CiU) y Jordi Hereu (PSC) dejaron a un lado sus diferencias para pedir a Europa que Barcelona se quede con la EMA. «Barcelona cumple todos los requisitos técnicos y es la mejor candidatura, pero la designación no la deciden los ténicos, es una decisión política», lamentó Colau, que se mostró orgullosa de cómo han trabajado juntas las tres administraciones.

En una declaración, con el título «Barcelona más que nunca», que leyeron frente a «El Molino», Colau reivindicó a Europa que «necesitamos más que nunca que los líderes de Europa demuestren su liderazgo escogiendo a la ciudad más preparada». «Está en manos de Mariano Rajoy lograr que la EMA venga aquí en el intercambio de cromos internacional, sería un gesto de distensión», comentó Trias. Hereu bautizó esta unión por el futuro económico y social de Barceloan como «espíritu del Molino».

Barcelona cumple todos requisitos y es la mejor candidatura hemos trabajado muy bien todas las administraciones, juntos en una candidatura, a nivel de ciudad poner todas las necesidades a disposición, logramos la reserva de la torre gloríes, empezamos bien y empezamos fuerte, a nivel técnico mejor candidatura pero pesan mucho criterios políticos porque quienes deciden el futuro de la era son los estados. se tienen en cuenta opinión trabajadores, nosotros somos los favoritos, pero la relación estados tienen otras razones que se nos escapa a las ciudades.