Mas-Colell se abre ahora a estudiar el pacto fiscal si el Gobierno lo ofrece

Economía prepara unos presupuestos para 2013 de «mantenimiento y subsistencia»

«Si el Gobierno pone el pacto fiscal sobre la mesa lo miraremos», afirmó ayer Mas-Colell
«Si el Gobierno pone el pacto fiscal sobre la mesa lo miraremos», afirmó ayer Mas-Colell

El conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, tiene la difícil papeleta de cuadrar unos presupuestos que se adecuen a las exigencias de déficit. Las necesidades de tesorería de financiación son, por lo tanto, considerables. En este contexto, el propio conseller admitió ayer que las cuentas públicas para este año serán de «mantenimiento» y «subsistencia». No es de extrañar, pues, que la Generalitat espere algún gesto por parte del Gobierno que ayude a serenar los ánimos entre unos y otros y a mejorar la financiación de la Generalitat. No en vano, la presidenta del PP, Alicia Sánchez Camacho, ha señalado en repetidas ocasiones que el Gobierno está dispuesto a revisar el modelo de financiación autonómico.

Mas-Colell, en declaraciones a TV3, reconoció que «todo está sobre la mesa. Ahora es el derecho a decidir pero si el Gobierno central pone el pacto fiscal nosotros nos lo miraremos». Para el gobierno de CiU, sin embargo, no se trata de aceptar una hipotética oferta y abandonar la aventura independentista.

Proyecto político

Según Mas-Colell, el proyecto político pasa ahora de forma inexorable por el derecho a decidir, pero el gran problema de fondo sigue siendo la financiación de la Generalitat. No obstante, desde el ejecutivo catalán son plenamente conscientes que con el pacto fiscal encima de la mesa, el descenso del independentismo entre los catalanes será notable.

La esperanza de Mas-Colell, al margen del pacto fiscal, pasa por que el Gobierno, ante los rumores que llegan de Bruselas, se avenga a flexibizar el objetivo de déficit, que para 2013 es del 0,7 por ciento para las autonomías. El conseller querría que fuera del 1,5, escenario, a su juicio, más optimista aunque admitió que «habrá que repetir, mucho me temo, las medidas que afectaron al personal de la Generalitat del año pasado, porque el punto de partida será en 2012».

«Lo esencial es Europa y si relajará el objetivo español o no. (El vicepresidente económico de la Comisión Europea) Rehn ha insinuado que sí, parece que se orienta hacia el sí», explicó Mas-Colell. Y, aunque el conesller entiende que Europa no hará ningún esfuerzo para determinar que este margen también beneficie a las autonomías, si espera que reclame «un papel equilibrado de consensos interiores en España».

El gobierno catalán anunció a finales del año pasado que, con un objetivo de déficit del 0,7 por ciento, deberá recortar el gasto en 4.000 millones, que podrían quedar en 3.000 millones si se logra aumentar los ingresos en mil millones con las medidas fiscales acordadas entre CiU y ERC. Con todo, Mas-Colell aseguró que «lo que hagamos en 2013, sea con el 0,7 por ciento o con el 1,5 por ciento, hay que plantearlo como algo excepcional y como una medida no sostenible, porque no podemos contentarnos con el nivel de ingresos que ahora tiene Cataluña».

«No es aceptable porque este nivel de ingresos no nos permite mantener las estructuras de servicios públicos que los catalanes desean y que, en circunstancias normales, los catalanes pagan», insistió el conseller.

Siguiendo la estela de Fomento del Trabajo

Las declaraciones de Mas-Colell a propósito del pacto fiscal llegan apenas unos días después de que Fomento del Trabajo se pronunciase a favor. El presidente de la patronal, Joaquim Gay de Montellà, pidió diálogo entre los gobiernos central y autonómico para «normalizar» las relaciones con el resto del Estado y evitar posibles represalias sobre sus productos. A su juicio, los empresarios apoyan la mejora de la fiscalidad y las inversiones para Cataluña, así como fomentar el consenso entre todos los actores políticos.

Los funcionarios volverán a sufrir recortes este año

El conseller catalán de Economía, Andreu Mas-Colell, además de vaticinar unos presupuestos de «mantenimiento» y «subsistencia», señaló que, inluso en el mejor de los escenarios, será necesario aplicar de nuevo los recortes del gasto que afectaron a los funcionarios en 2012. Este escenario pasaría por mantener los mismos objetivos de déficit que en 2012, 1,5 por ciento. Mas-Colell admitió que «será necesario repetir, mucho me temo, las medidas que afectaron al personal de la Generalitat el año pasado, porque el punto de partida será el 2012».En el caso de que la Generalitat tenga que aplicar el 0,7 por ciento previsto, el conseller aseguró que el recorte del gasto público será mayor y, por tanto, las medidas que afectarán a los trabajadores de la función pública irán probablemente más allá de las aplicadas en 2012. La Generalitat ha aplicado duras medidas de ajuste a sus empleados públicos en 2012, como la retirada de pagas, la pérdida de derechos laborales o la reducción de jornada y sueldo a 6.700 interinos. Mas-Colell también explicó que este 2013 empieza mejor de lo que lo hizo el ejercicio anterior: «En el mundo ahora el euro no está duda. Hace un año todos pensaban que se tambaleaba».