Navarro renuncia al control de los dirigentes del PSC en el territorio

No sancionará a quien apoye el texto soberanista en el ámbito municipal

Navarro teme una rebelión en el territorio y desiste imponer sanciones a los críticos
Navarro teme una rebelión en el territorio y desiste imponer sanciones a los críticos

Hay veces que los tópicos para excusar una fatalidad acaban convirtiéndose en célebres. «Jugamos como nunca, pero perdimos como siempre», dijeron durante años los jugadores de la selección española. El PSC tiene también su coletilla para excusar sus divisiones: «Somos un partido transversal». Incluso, tiene variantes como la que ayer utilizó el primer secretario del PSC, Pere Navarro, «no somos un partido estalinista», para argumentar que en los municipios y las diputaciones haya concejales socialistas que voten a favor de la declaración soberanista de CiU, ERC e ICV.

Después de que seis de los siete diputados socialistas de la Diputación de Girona y cinco de los siete represetantes del PSC en la Diputación de Lleida votaran a favor de la misma declaración soberanista que Navarro rechazó en el Parlament, el líder del PSC ha renunciado a controlar a sus cuadros en el territorio.

Tanto los diputados de Girona, como los de Lleida fueron más allá de los cinco díscolos del Parlament. Rocío Martínez-Sampere, Àngel Ros, Marina Geli, Joan Ignasi Elena y Núria Ventura, que se limitaron a abstenerse, fueron sancionados con 400 euros por parte de la dirección. Pero Navarro alega que el reglamento del partido no contempla multas para comportamientos similares en el ámbito municipal. «La posición del partido está marcada allí donde debía hacerse, en el Parlament», defendió, mientras que «en los territorios, evidentemente, lo compañeros tienen margen de maniobra para dar apoyo a lo que consideren conveniente».

Pese a admitir que sería «deseable» que los concejales socialistas sigan la postura oficial del partido, Navarro desiste a llamar al orden a los dirigentes territoriales. Prefiere lavar los trapos sucios en casa. Consciente de que la ejecutiva del pasado lunes cerró en falso la crisis de los díscolos, defendió las discrepancias como una de las «riquezas» del partido y emplazó a los suyos a debatir.

El grupo municipal del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona le tomó la palabra y hoy debatirá si mañana vota a favor de la declaración soberanista que se presentará en el pleno. Su presidente, Jordi Martí, se postuló a favor. El sábado, en el Consell Nacional del PSC, el debate seguirá.