Ningún niño sin regalo

La iniciativa solidaria de Radio Barcelona subasta más de 50 objetos de famosos, entre ellos, el papel con la pregunta de la consulta soberanista que cedió Artur Mas

La Radio Barcelona fue fiel a su cita en la noche más mágica. En la madrugada del día 5 desde el estudio Toreski, abarrotado de público desde las 9.00 horas de la noche hasta las 4.35 horas de la madrugada, un clásico de la radio en España volvió a las ondas para lograr su objetivo más preciado, la sonrisa de un niño. En su 47 edición, «Cap nen sense joguina» lo ha vuelto a lograr. Y con nota. Bajo la batuta de Rosa Badía, los profesionales de la Cadena SER en Barcelona pusieron el broche de oro a una iniciativa solidaria que, desde hace casi medio siglo, se hace realidad con el apoyo de El Corte Inglés, El Casino L'Aliança del Poble Nou y el Ayuntamiento de Barcelona.

La maratón radiofónica iniciaba su andadura a las 9.00 horas de la noche. El trasiego de gente a la puerta de Caspe 6 era el preludio de que los objetivos se conseguirían. Miles de barceloneses se acercaban a la sede de la radio con un juguete que los voluntarios clasificaban con rapidez. Más de10.630 niños ingresados en los hospitales de San Juan de Dios y Sant Pau y en el centro de acogida de Sant Josep de la Muntanya, además de los vinculados a 36 asociaciones sociales, han visto como los Reyes Magos de Oriente se han acordado de ellos. Ninguno de estos críos se ha quedado este año sin juguete.

El alcalde Trías era el primero en ponerse ante los micrófonos. Estaba relajado. Sabía lo que le esperaba cuando llegara a su casa. Siete nietos son siete nietos. Pasó con elegancia de la política aunque tuvo un recuerdo para todos aquellos que lo pasan mal «si no tenemos trabajo estamos "fututs"». Y dio una noticia «yo no veo Sálvame» afirmó, sin perturbarse, mientras Javi Jiménez, un imitador que nos dejó a todos atónitos, ponía ante los micrófonos de Radio Barcelona a los hermanos Matamoros, a Robert de Niro y al «otro yo» de Jordi Martí, director del programa deportivo de Radio Barcelona «La Gradería». Martí lo miraba incrédulo. La imitación era perfecta. Jaume Serra, director de Contenidos de la cadena, tomaba nota. Si Martí se ponía de baja tiene sustituto. Y de altura. Nadie notaría el cambio. Se lo aseguro. Nadie.

Con las pilas cargadas, el programa empezó a subastar los objetos que personas conocidas del mundo del teatro, la música, los medios de comunicación, el arte, la política o el deporte cedieron de forma altruista. Se recaudaron 23.675 euros que serán destinados a comprar más juguetes. Mireia Belmonte, Rafa Nadal, Jordi Évole, Marc Márquez, Jorge Lorenzo, Joaquín Sabina, Supertramp, Viladecans, Andreu Buenafuente, Miguel Poveda, Carles Puyol, Quico Casilla, Neymar, Tata Martino, y muchos más pusieron su granito de arena. El top ten fue para el bañador que llevó Ewan McGregor (1.200 euros) en la película «Lo imposible» y para el original a pluma del número 176 de la revista Mortadelo de Francisco Ibáñez (1.200 euros). A corta distancia se quedaron los bongos de Manolo García firmados con frases de sus canciones. Se los llevó Eusebio por 1.050 euros que se quedó hasta el final en el estudio Toreski, no fuera a ser que alguien le ganará por la mano. La lista de los preferidos del público la completa un cuadro de Joaquin Sabina que se adjudicó por 850 euros y un sofá cedido por Josep Maria Flotats, por 800 euros, utilizado en la obra Stalin en el Teatro Tívoli en 2007, año en el que volvió a los escenarios catalanes después de diez años de ausencia.

La pregunta por la independencia también estuvo presente. Fue la donación de Artur Mas. No volvió locos a los apostantes. Fue adjudicada por 600 euros. Al final de la maratón, los componentes de «l'Hora L», con Frederic Vincent a la cabeza, intentaron que yo pujara. Fracasaron. Puse sin fervor 25 euros. Mi propuesta fue rechazada. Lo lamenté. Tenía en mi poder la respuesta de David Cameron a la carta que le envió Mas. Bueno, no exactamente la respuesta. Cameron devolvía a Mas la carta pero traducida al inglés. Tan mediocre era la sintaxis de la misiva del president que Cameron le corrigió. No sonrían, también en la gala se adjudicó un curso de inglés. No sabemos si Mas se quedó con él a través de personas interpuestas. De todas formas, pelillos a la mar, todo sea por los niños. Radio Barcelona estuvo a la altura y más de 10.000 sonrisas así lo atestiguan. Felicidades compañeros.