Tensión tras el cierre de la librería Europa

Alrededor de 30 simpatizantes del partido Democracia Nacional se manifiestan en el barrio de Gràcia y un centenar de antifascistas organizan una concentración de respuesta .

Los Mossos establecieron un cordón de seguridad para evitar el enfrentamiento entre  los dos grupos de manifestantes.
Los Mossos establecieron un cordón de seguridad para evitar el enfrentamiento entre los dos grupos de manifestantes.

Alrededor de 30 simpatizantes del partido Democracia Nacional se manifiestan en el barrio de Gràcia y un centenar de antifascistas organizan una concentración de respuesta.

La manifestación convocada por el partido de ultraderecha Democracia Nacional para protestar por el cierre de la librería Europa, se preveía polémica tras la decisión del Movimiento Popular de Gràcia de organizar una contramanifestación. Así, ayer, en Jardinets de Gràcia se juntaron los dos grupos de manifestantes, sólo separados por el cordón policial que establecieron los Mossos d’Esquadra entre ambos.

Mientras unos gritaban «Contra la represión de las ideas nacionales, libertad de expresión» en alusión al cierre de la librería Europa, regentada por Pedro Varela (detenido por producir y vender material nazi), otros coreaban «Fuera fascistas de nuestros barrios». La tensión era latente: hubo muchos gritos, intercambio de insultos e incluso lanzamientos de botellas y mecheros. Afortunadamente no se registraron agresiones graves y no fue necesaria la intervención policial.

Democracia Nacional convocó junto con la Coordinadora Patriota por la Represión una manifestación en Jardinets de Gràcia esquina con Séneca, donde se encuentra la librería Europa, ahora precintada. Con el consentimiento de la conselleria de Interior, unas 30 personas acudieron a la convocatoria alrededor de las 12 de la mañana. En sus proclamas, cargaron contra la Fiscalía, a la que acusan de «cerrar arbitrariamente librerías» y procesar constantemente a Varela «por sus ideas», lo que consideran un «ataque a España, a nuestra forma de vida, a nuestra cultura y tradiciones, a nuestra religión».

Por su parte, el Movimiento Popular de Gràcia junto con algunos dirigentes de la CUP programaron una contramanifestación alrededor de las once y media de la mañana, que no tenía permiso de Interior. En un principio, la reunión estaba prevista en la plaza Vila de Gràcia, pero finalmente se trasladó hasta Jardinets. Alrededor de un centenar de antifascistas acudieron al llamamiento, entre los que se encontraban algunos dirigentes de la CUP, como las diputadas Eulàlia Reguant y Mireia Vehí, además de concejales de esta formación en el Ayuntamiento de Barcelona.

Última detención

El cierre de la librería del pasado 9 de julio se debe a una investigación de la Fiscalía de Delitos de Odio y discriminación, que ordenó sendos registros de los Mossos en la Librería Europa y en el domicilio de Pedro Varela, que acabaron con la detención de Varela y tres personas más y el comiso de 15.000 libros y numerosos ordenadores. Varias organizaciones antifascistas y antiracistas aplaudieron el cierre de la Librería Europa. Y, a pesar de todo, algunos antifascistas se han mostrado contrarios al cierre de librerías y han indicado que esta no es una estrategia correcta para combatir el neonazismo.

Su dueño, Pedro Varela, fue detenido por última vez en julio de este mismo año., si bien eludió la prisión con el pago de una fianza de 30.000 euros.

Tras una investigación policial contra la asociación cultural Ojeda, una editorial de la que Varela es vicepresidente, se requisaron 15.000 ejemplares de libros, así como equipos informáticos y se precintó la librería Europa por orden judicial. Los Mossos consideran que la asociación disponía de un entramado comercial para distribuir el material que presuntamente promueve el odio y la discriminación

Además se tiene constancia que Varela utilizaba el local de su librería para dar conferencias con un contenido antisemita que enaltece y justifica el genocidio de Adolf Hitler, y que niegan la existencia del Holocausto judío»