Torra se acuerda de la agenda social

Saca pecho ante ERC ahora que el país exige cuentas expansivas y visita un CAP y dos escuelas en 24 horas

En el mapa interactivo que hay en la página web del president de la Generalitat para conocer cuáles son los actos más destacados en el territorio del cabeza de filas del ejecutivo catalán no hay rastro de Quim Torra.

En el mapa interactivo que hay en la página web del president de la Generalitat para conocer cuáles son los actos más destacados en el territorio del cabeza de filas del ejecutivo catalán no hay rastro de Quim Torra. Sólo aparece la obra de Carles Puigdemont. Como una visita a la XI Muestra de Cerveza Artesana de Mediona, desde donde agradece «el esfuerzo generoso de los municipios» en la construcción del país. En este mapa del legado de Puigdemont, hay más palabras que hechos, igual que en el compendio de noticias protagonizadas por Quim Torra desde que es president y que recoge su página «www.president.cat».

Torra despidió agosto visitando la exposición «55 urnas por la libertad», sobre el referéndum del 1-O. Y estrenó septiembre inaugurando el parque de l'U d'Octubre en el municipio de Juneda. Ese día también presentó el nuevo espacio museístico de Santa Maria de Vallbona, pero el mensaje que lanzó también fue en clave de «procés»: «No amenacen más a los catalanes, nosotros sólo sabemos hacer las cosas de manera pacífica». Lo mismo hizo cuando participó en la apertura del curso universitario 2018-19. En un acto dedicado a la crisis de los refugiados, Torra se lo hizo venir para reivindicar la libertad de los políticos presos.

En la conferencia donde desgranó hace una semana la nueva hoja de ruta soberanista para Cataluña, Torra explicó que «no creemos en la separación entre el eje nacional y el eje social» porque «para nosotros forman parte de la misma línea recta hacia la república». Por eso en los actos de contenido social en los que ha participado en las últimas 24 horas (visita a dos escuelas y la inauguración del CAP La Mina, un año después de su puesta en marcha, por cieto) no se desprende de sus reivindicaciones.

Mientras, las universidades catalanas no esconden su preocupación por la falta de relevo generacional del profesorado, fruto de las limitaciones presupuestarias. El descenso de los ingresos públicos en los últimos años suma un 25% y reclaman que la financiación del sistema público, que ahora está en 833 millones, debería alcanzar los mil millones.

Más combativos son los sindicatos de profesores que amenzan con movilizaciones si no se revierten los recortes en los presupuestos para 2019. Como los presupuestos están prorrogados, la partida de este año para educación es de 4.821 euros, lejos de los 5.317 millones de 2010, antes de que Artur Mas sacara las tijeras. También Salut está lejos de los números de 2010, entonces, la partida era de 9.883 millones, hoy, con los presupuestos prorrogados es de 8.849 millones.

El sindicato mayoritario de profesores, USTEC-STEs reclama 5.000 millones, «que se note que la educación es una prioridad». Pero el Govern por ahora no responde. El vicepresidente económico Pere Aragonés está acabando de cuadrar las cuentas y en unas semanas presentará los presupuestos, aunque no tiene los apoyos para sacarlos adelante. La CUP y los comunes exigen unos presupuestos más sociales a cambio de su voto.

En un intento de exhibir músculo social, después de la Diada, Torra ha visitado dos colegios e inaugurado el CAP La Mina, pese a que hace un año que funciona. El president se sumó a última hora a la tradicional visita a una escuela que el conseller de Ensenyament, Josep Bargalló, hace el primer día de colegio. También se apuntó al final el vicepresidente económico, de ERC. En un hábil reparto de carteras, los de Oriol Junqueras se quedaron las carteras más sociales, (Salut, Ensenyament y Afers Socials), que suman cerca del 80% del presupuesto. Para no llegar a unas eventuales elecciones en desventaja en lo social con ERC, Torra hace acto de presencia en actos de sus conselleries. Desde el CAP La Mina ayer dejó esta cita para la hemeroteca: «Es aquí, en estos barrios de nuestro país, donde hace falta que volquemos todos nuestros esfuerzos porque tenemos que salir adelante todos. Un país no se fractura por un debate político, se fractura por las desigualdades».