UGT se declara independentista

El último número de la revista del sindicato en Cataluña abraza el «sí», pese a no haber consultado a los afiliados

El líder de la UGT prometió que se celebraría un «congreso extraordinario» para fijar una postura
El líder de la UGT prometió que se celebraría un «congreso extraordinario» para fijar una postura

Aunque también reclaman consultas sobre políticas sociales y económicas, los dos principales sindicatos catalanes, UGT y CC.OO. decidieron en su día apoyar el referéndum que reclama Artur Mas. Para muestra, la participación de sus dos líderes, Josep Maria Álvarez y Joan Carles Gallego, en el «Pacte Nacional pel Dret a Decidir», del que se descolgaron el PSC y Foment del Treball. En el caso de la UGT, Mas y Álvarez escenificaron el apoyo del sindicato a «algo tan radicalmente democrático como que Cataluña pueda decidir su futuro», en el 14º congreso que la organización celebró en abril, después de que los afiliados dieran el visto bueno. Pero medio año después, con las posturas entre el «sí» y el «no» a la independencia radicalizadas, la UGT se ha dejado seducir por los dicursos de Mas y Junqueras.

Se ha decantado por el «sí», sorprendiendo a propios y extraños, porque Álvarez prometió que la decisión se tomaría «en un congreso extraordinario». Sin contar con los afiliados, en el editorial del último número de la revista del sindicato «Les notícies de llengua i treball», la UGT confirma unilateralmente su salto a favor de la independencia.

Ahora que el PSC se desmarca del proceso soberanista de Mas, el sindicato próximo a los socialistas toma el camino opuesto. En el editorial, titulado «Proceso hacia la independencia: primeros resultados», firmado por el director de la revista, Joan Guàrdia, cercano a ERC, confirma que la independencia es el objetivo por el ahora luchará el sindicato. Alega que «tras 300 años de sobrevivir como catalanes», ha llegado la hora apostar por la independencia. Porque «el Estado está ahogando a Cataluña», porque «el tren nos está pasando por encima», porque «nos ofrecen un pacto del hambre», «la Constitución no reconoce el derecho a decidir» y «condena a los catalanes a la dependencia». Los mismos argumentos que utilizan CiU y ERC. El editorial además reivindica los Països Catalans y una revolución democrática a partir de movimientos populares como la Asamblea Nacional de Catalunya, a quien dedica un reportaje que habla sobre los sindicatos en el futuro estado catalán, u Òmnium Cultural, que pone publicidad. También denosta el discurso de intelectuales progresistas contrarios a la independencia porque resultan «decepcionantes».

Emulando a Artur Mas el editorial se despide con una metáfora marinera: «nosotros, pequeños animales risueños tomemos el timón de nuestro presente y futuro. Esto ya es nuestro». El editorial sólo es el aperitivo de un número –la revista es semestral–, dedicado a la independencia. Con textos sobre el futuro lingüístico de la república catalana, un reportaje con reflexiones y fotos sobre el proceso soberanista y la Vía Catalana, sobre la CUP, incluso, sobre el nacionalismo bretón.