Una testigo del «caso Mercurio» admite «presiones» para colocar a un cargo

La Razón
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La psicóloga responsable del informe de evaluación de la ex cargo del tripartito Carmina Llumà, recomendada por el socialista Daniel Fernández para ser directora del área territorial en el Ayuntamiento de Montcada i Reixac (Barcelona), aseguró ayer que se sintió «presionada» por el Consistorio para cambiar su dictamen.

La declaración de la testigo se enmarca dentro de la operación Mercurio. El juez que instruye el caso, Joan Manel Abril, investiga si Fernández presionó al Ayuntamiento de Montcada i Reixac para que colocaran en este puesto a Llumà. La investigación del magistrado busca saber si hubo tráfico de influencias y si la alcaldesa de este municpio, Maria Elena Pérez, cedió a las presiones del dirigente del PSC y del ex alcalde de Sabadell, el también socialista, Manuel Bustos, para colocar a Llumà en el citado cargo.

La testigo explicó que, tras un primer informe preliminar que declaraba a Llumà «no apta», mantuvo una reunión con concejales y otros cargos municipales

Añadió que en ese encuentro se la presionó para cambiar su dictamen, por lo que ahora la Fiscalía estudia pedir la citación ante el juez de los asistentes a esta reunión para que se expliquen.

La empresa evaluadora a la que pertenece la psicológa examinó a dos candidatas, Carmina Llumà y otra persona, quienes pasaron una prueba psicotécnica y una caligráfica, e hizo un borrador de informe dando por apta a la segunda y no al ex alto cargo del tripartito.

«Candidata brillante»

Por su parte, Pérez negó ayer ante el juez que Fernández la presionara para colocar a Llumà que, dijo, era su candidata por su «brillante currículum». La alcaldesa socialista declaró como imputada durante cerca de hora y media ante el magistrado que investiga este caso.

La alcaldesa negó que empleara a Llumà bajo la influencia de Fernández y Bustos y explicó que fue ella misma quien se dirigió al diputado autonómico socialista, entonces secretario de Organización del PSC, para plantearle que el consistorio necesitaba un técnico experto en urbanismo debido a los problemas que debía afrontar el municipio. Según la versión de la alcaldesa, mientras pidió a Fernández que diera voces para cubrir esa plaza, ella misma dejó en manos de sus técnicos la estructuración del proceso de selección necesario para cubrir la vacante de director del área territorial del ayuntamiento.

Pérez explicó que fueron sus técnicos los que convocaron el proceso de selección de personal, a través de una empresa externa, y que cuando ella tuvo en sus manos el currículum de las dos finalistas se dio cuenta de que Llumà era la candidata adecuada para el cargo.

A iniciativa del director del área interna del municipio, Pedro Sarrión, se convocó entonces a las dos técnicas de la empresa externa de selección de personal a una reunión a la que asistió la propia alcaldesa, además de los concejales de Urbanismo y Recursos Humanos, ha añadido la imputada. Pérez aseguró también que nunca llegó a hablar con Manuel Bustos.