Cuesta dice que le han pedido que asuma las culpas de otros

Reniega de su autoinculpación y afirma decir la verdad ahora

El ex gerente de Emarsa, Esteban Cuesta compareció ayer ante el juez que instruye la causa y contestó a las preguntas de su señoría, del fiscal y de su nuevo abogado. No así a los abogados de las partes a los que hizo una acusación directa: «tan lejos como ayer me llamaron varios letrados solicitándome que por un poco más de la mierda que tengo, que asuma la de los otros».

Esta afirmación de Cuesta hizo que el resto de letrados pidieran incluir en los autos las preguntas que no se dejó formular ayer el acusado.

Además de ello, Cuesta realizó matizaciones a su declaración de autoinculpación y dijo que la misma se debía a indicaciones de su abogado anterior, que dejó de representarle ante la insolvencia del acusado.

Su abogado actual, de oficio, le recalcó la pregunta sobre si estaba diciendo todo lo que sabe hoy (por ayer) o en su escrito de autoinculpación de 28 de febrero, a lo que Cuesta dijo que hoy estaba diciendo toda la verdad.

Su señoría también le hizo ver que incurría en contradicciones y dijo que su inculpación se realizó en un estado de nervios y sin haber dormido.

El ex gerente volvió a reconocer parte de los hechos: «yo he participado en el tema de los lodos, informática y obras, como he reconocido ya, en determinados viajes y en determinados gastos de restaurantes y demás que he hecho y no correspondía a la actividad de la empresa. Luego también un dinero que me daban en efectivo desde contabilidad, sin que pueda precisar la cantidad exacta porque tampoco la he apuntado».

En la declaración del imputado se repite en varias ocasiones que no sabe cuánto dinero se llevó irregularmente de Emarsa, ni la infinidad de facturas falsas que firmó. De las misma responsabilizó al director financiero, Enrique Arnal.

Negó que hubiera robado «unos 1'8 millones de euros» como declaró en su día el imputado Chanin y puntualizó que «a mí me daban unos 30.000 euros cada semestre entre regalos y dinero».

Acusó a Chanin y Arnal de maniobrar a sus espaldas para repartirse más dinero y dijo que supo de un montante de 800.000 euros en facturas que no llevaban su firma ni su sello.

Se reafirmó en que había pagado cenas al PP de Valencia y dijo que Silvestre Senent le pidió dinero en cinco o seis ocasiones, y que el supo de al menos cuatro cenas.

Respecto al sobre coste de lodos, reconoció que se repartieron entre Enrique Crespo, Bernácer, Morenilla y él mismo, 300.000 euros cada uno.