De los tres juristas que optan a la plaza de Flors solo hay una civilista

La Sala, que trata de Lo Civil y Lo Penal, está compuesta por penalistas

El juez Flors adelantó su jubilación por motivos personales. Ahora disfruta del piano, el senderismo y Menorca
El juez Flors adelantó su jubilación por motivos personales. Ahora disfruta del piano, el senderismo y Menorca

De la terna de candidatos entre los que el Consejo General del Poder Judicial elegirá al juez que sustituya al jubilado José Flors en la Sala de lo Civil y Lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, solo hay una «civilista» frente a dos penalistas.

Los tres candidatos son José Manuel Ortega, de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Valencia; María Filomena Ibáñez, de la sección séptima del mismo tribunal; y Antonio Ferrer, magistrado presidente de la sección cuarta. Los dos varones son penalistas mientras que la mujer es especialista en Derecho Civil.

Es ésta la especialidad que haría más falta en la Sala de lo Civil y lo Penal del TSJ, habida cuenta de que los jueces que la integran son mayormente penalistas, pero la especialización no es condición sine qua non para obtener la plaza pues todos ellos cumplen los requisitos para ocupar el sillón de José Flors.

Además, el pleno del Consejo General del Poder Judicial puede votar a uno de los tres candidatos designados por la Comisión de Calificación del CGPJ, o a cualquier otro que pudiera proponer durante el pleno alguno de sus integrantes. Eso mismo pasó en el caso de Juan Luis De la Rúa. Pese a no estar en la terna de corte, salió elegido a propuesta del pleno.

Ortega es un magistrado de corte progresista vinculado estrechamente con Jueces para la Democracia y que es conocido por las interpretaciones novedosas y progresistas de las leyes, si bien su prestigio como jurista es reconocido con unanimidad por la judicatura. Fue instructor de la causa que se siguió contra el anestesista Juan Maeso.

María Filomena Ibáñez ha estado vinculada a Jueces para la Democracia aunque no de forma tan activa como Ortega, sino más bien en los grupos de estudio jurídico. No es la primera vez que Ibáñez opta al TSJ y de hecho fue quien recurrió el nombramiento del magistrado José Ceres, con quien ahora compartiría Sala, si fuera finalmente la designada.

Por su parte, Antonio Ferrer es el presidente de la sección cuarta de la Audiencia y no se le conoce adscripción política si bien se le considera el más moderado de los tres.

Lo bien cierto es que, habida cuenta del desfile político que se ha producido en los últimos años por el TSJ, la Sala de lo Civil y lo Penal ha alcanzado un gran protagonismo y la renovación de Flors no es asunto baladí para los partido políticos.