El tripartito da la puntilla a la Ley de Señas de Identidad que aprobó el PP

El PP acusa al tripartito PSPV-Compromís-Podemos de evidenciar su verdadera cara catalanista

Fran Ferri (Compromís), Manuel Mata (PSPPV) y Antonio Montiel (Podemos) en la entrega de la proposición de Ley
Fran Ferri (Compromís), Manuel Mata (PSPPV) y Antonio Montiel (Podemos) en la entrega de la proposición de Ley

El tripartito formado por PSPV, Compromís y Podemos, registraron ayer un proposición de ley ante el registro de Les Corts lo que supone el comienzo de la derogación de la Ley de Señas de Identidad que aprobó el PP en solitario, durante la pasada legislatura.

La proposición de ley deberá contar ahora con el criterio del Consell que será emitido en un tiempo máximo de quince días y que se expresará en un pleno en el que los grupos tomarán posición al respecto. La proposición será remitida a Comisión donde se trabajará durante un tiempo máximo de dos meses, se añadirán las enmiendas oportunas, y su dictamen volverá a pleno para ser aprobado, lo que supondrá la derogación de la ley anterior.

La Ley de Señas de Identidad tenía escollos insalvables para los tres partidos que entonces ocupaban la oposición. De hecho, durante su debate en el pleno la legislatura pasada, sus diputados de abandonaron el hemiciclo, y tan solo se quedó uno por cada grupo para explicar su voto en contra.

Uno de dichos escollos era la declaración como seña de identidad de los «bous al carrer». Otro, era la inclusión en el Observatorio de Señas de la Real Academia de Cultura Valenciana y de Lo Rat Penat. No así, la Academia Valenciana de la Lengua, ni el Consell Valencià de Cultura.

El síndico socialista, Manuel Mata, justificó ayer la postura socialista asegurando estar «contentísimo» porque la identidad valenciana, la lengua, el patrimonio y la bandera «vuelven a estar en manos de los valencianos» que, según destacó, «son los propietarios de estos símbolos, y no el Partido Popular».

Por su parte, el presidente del grupo popular, Jorge Bellver, señaló que «estos tres partidos han traicionado a los valencianos. Son unos traidores a su tierra y a su gente. Esta derogación por lectura única constituye una traición a la cultura valenciana y a nuestras tradiciones».

El texto, firmado por los tres síndics de los grupos que apoyan al Consell, contiene un solo artículo en el que se pide la derogación de la Ley de reconocimiento, protección y promoción de las señas de identidad del pueblo valenciano.

Bellver señaló que «la defensa de nuestras señas de identidad es un orgullo para el PPCV, pero el tripartito se avergüenza de ser valenciano y de sentirse valenciano, que es todavía peor. La izquierda evidencia su verdadera cara catalanista».