El vicealcalde de Valencia no dimite porque no existe acusación «formal»

El vicealcalde de Valencia, Alfonso Grau, para quien las acusaciones populares en el caso Nóos piden once años de cárcel, ha dicho hoy que no piensa renunciar al cargo porque entiende que sigue sin estar imputado en esa causa y no existe acusación formal contra él.

Grau ha comparecido en rueda de prensa acompañado por su abogado, Jesús Bonet, para rebatir los argumentos del grupo municipal socialista en que se basa su petición de cárcel e informar de que ha presentado un recurso de apelación ante la ausencia del auto de procedimiento abreviado, ha dicho.

Ha insistido en que no existe "ningún escrito de acusación formal del juez"contra él y por tanto no se considera imputado en la causa, aunque su abogado ha reconocido que técnicamente lo está pero no dispone de la relación de los hechos de los que se le acusa ni de la calificación penal de los posibles delitos.

El vicealcalde ha asegurado que en el momento en que exista una acusación firme y se dicte apertura de juicio oral, presentará su dimisión, porque es lo que establecen los estatutos del PP.

No obstante, su imputación "no se ajusta a los parámetros legales", según considera su defensa, y de hecho ha presentado un recurso de apelación relativo a la falta de auto de procedimiento abreviado y la petición de sobreseimiento de la causa.

Para su abogado, los delitos de los que se le acusa son "metafísicamente imposibles"porque las decisiones que se adoptaron en el seno del Patronato de la Fundación Valencia Turismo para la celebración de los Valencia Summit fueron "colegiadas"y se tomaron "colectivamente".

Según ha indicado, el fiscal del caso Nóos, que exonera a Grau al no apreciar conducta de ilícito penal, es quien dirige la investigación y el defensor del interés general y por ello "el que tiene mayores elementos de juicio y mayor independencia".

En este momento, ha dicho, "no hay más que la acusación del PSPV", que junto a Manos Limpias, pide para él ocho años de prisión y veinte de inhabilitación por los supuestos delitos de prevaricación, tráfico de influencias y malversación de caudales públicos, y tres años de cárcel y otros diez de inhabilitación por un supuesto delito de fraude contra la administración.

Grau ha insistido en la comparecencia ante los medios en que la decisión de celebrar los Valencia Summit fue "colegiada"y unánime del Patronato de la Fundación Valencia Turismo y no fue una decisión individual suya, y ha asegurado no haber mantenido "ninguna conversación"con el Instituto Nóos.

Ha declarado que solamente ha saludado una vez a Iñaki Urdangarin y fue un acto protocolario, y a Diego Torres ni lo conoce ni ha hablado con él.

Grau ha relatado que la propuesta de los Valencia Summit llegó a través de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) a la Fundación y se presentó como "un proyecto más"de los que había en aquella época, principios de 2004.

La Fundación, cuyo patronato presidía Grau, aprobó ese proyecto y los organismos administrativos y técnicos de ese órgano serían los encargados de llevarlo a cabo.

Preguntado por la posible actuación de otras autoridades para la celebración de la cumbre deportiva, como la alcaldesa, Rita Barberá, ha manifestado: "Aquí ni salpicaduras ni gaitas, aquí hay lo que hay".

Grau ha dicho que no le consta la existencia de una reunión para negociar el convenio con Nóos y ha defendido que el Ayuntamiento como institución nunca ha estado en este asunto. "Hasta donde yo sé, esa reunión supuesta de la Zarzuela no ha existido", ha señalado.

Sobre si hubo indicaciones a los patronos de la Fundación que han prestado declaración en noviembre como testigos del caso, ha argumentado que la Fundación les ofreció la posibilidad de revisar las actas de unos hechos que habían pasado hacía diez años, previamente a sus declaraciones.

De los catorce patronos a los que la Fundación se dirigió, solo acudieron tres -que no han identificado-, y nadie "les indicó"lo que tenían que decir.