Política

Fiscalía revela datos del «bebé» robado y frustra el encuentro

Madre e hija pidieron publicitar su caso, alega la portavoz

La Razón
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El encuentro entre una madre y su hija separadas al nacer, resultó fallido, al menos en lo que refiere al espectáculo mediático, a pesar de estar previsto para ayer en la sede de la Fiscalía de Valencia. Rosa es la hija de María y ambas fueron separadas en un oscuro caso de robo de bebés, al parecer en la Clínica del Consuelo de Valencia.

Fruto de las investigaciones de la Brigada de Menores de la Policía Nacional, madre e hija han sido perfectamente identificadas y reunidas después de décadas. Esta reunión debía «oficiarse» ayer en la sede de la Fiscalía, «un sitio adecuado para que pudieran estar tranquilas», señaló la portavoz del Ministerio Público, Susana Gisbert.

El lunes, la Fiscalía convocaba a los medios de comunicación a este encuentro, y citaba el nombre y los dos apellidos de la madre y de la hija.

Este pérdida del anonimato del que gozaban hasta ahora enojó a la familia hasta no compartir el acto con los redactores y fotógrafos que se agolpaban en la puerta de la Ciudad de la Justicia.

Los motivos del enfado parece ser el hecho de haber revelado los nombres, si bien la portavoz de la Fiscalía alega que la preparación del acto se hizo por petición de los agentes de la Policía que intervinieron en el asunto y que se había enviado sobrada documentación sobre el mismo a la Fiscalía, al tiempo que solicitaban dar publicidad al encuentro.

Cuando esto se concretó y la Fiscalía emitió la nota anunciando el encuentro con los nombres de las protagonistas, el abogado, Enrique Vila, de Sos Raíces, la asociación que agrupa a los «bebés» robados en busca de sus orígenes, mostró su enojo y la Fiscalía decidió suprimir el acto, sin hablar ni con la madre ni con la hija. «Supongo que llamaría quien organizó todo, nosotros no lo hicimos».

El hecho ha tensado aún más las relaciones de la Fiscalía con Sos Raíces, organización que ha anunciado una querella «cada vez está más cerca» contra la fiscal jefe, Teresa Gisbert, por un archivo «masivo» de casos, que entiende que puede constituir prevaricación. Ayer, madre e hija se encontraron, pero lo hicieron en privado y enojadas.