La caída del presupuesto obliga a la CEV a reducir a la mitad la formación

Los cursos que se daban a los desempleados han caído un 20 por ciento

El presidente de la CEV, Salvador Navarro, y el secretario general, Ricardo Miralles
El presidente de la CEV, Salvador Navarro, y el secretario general, Ricardo Miralles

Que el presupuesto global de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) sea este año justo la mitad que el pasado, se tiene que notar, por fuerza, en los servicios que se prestan. La formación, una partida que se financia con fondos públicos, es además la principal prestación que ofrece la patronal valenciana a las empresas, por lo que es la que más afectada se ha visto. Según fuentes de la CEV, el dinero disponible para los cursos se ha reducido en un 50 por ciento.

Además, la formación destinada a las personas desempleadas ha disminuido en un 20,5 por ciento y la dirigida a personas empleadas en un 75,5 por ciento. Otros convenios de ámbito autonómico han descendido un 40 por ciento.

Menos cursos, menos dinero

Esta disminución en los fondos para los cursos no es importante solamente por el hecho de que las empresas vayan a disponer de menos servicios. Además, resulta que la Ley de Participación Institucional aprobada justo hace un año por la Generalitat, determina que las patronales y los sindicatos recibirán dinero en función de sus resultados, es decir, del empleo que generen gracias a los cursos impartidos.

Por lo tanto, es obvio que si cae el presupuesto destinado a dicho fin, el empleo creado también decrecerá y, por consiguiente, el dinero que recibirá de la Administración pública.

Ciertamente, la caída para este año en el presupuesto de la patronal valenciana, presidida por Salvador Navarro, ha sido dramática. De los 5,5 millones de euros con los que contaba en 2012, ha pasado a 2,5, un 60 por ciento de merma, y de algún sitio se tiene que recortar.

Además, la financiación pública ha pasado de representar el 90 por ciento de los fondos al 75 por ciento.

Ante esta situación, no hay más remedio que apretarse el cinturón. Una de las principales medidas de ahorro que va a adoptar la CEV este año es su fusión con Cepymev, la Confederación de las pequeñas y medianas empresas, de forma que se recorten estructuras y cargos.

Habrá que esperar para ver si finalmente la patronal autonómica Cierval logra que las provinciales de Valencia, Castellón y Alicante (CEV, CEC y Coepa) dan el visto bueno a una fusión con la matriz, algo poco probable ya que nadie quiere perder protagonismo.