La Fiscalía sostiene que Alcón pudo mentir cuando negó el «pitufeo»

El Ministerio Público se basa en que en el momento en que declaró ante el TSJ, era testigo e imputada.

LA RAZÓN. La exedil del Ayuntamiento de Valencia, María José Alcón, una de las principales imputadas en la causa Imelsa, y sobre la que se sustenta buena parte de la acusación, se quitó la vida el pasado sábado arrojándose al vacío desde su casa de Callosa de En Sarrià
LA RAZÓN. La exedil del Ayuntamiento de Valencia, María José Alcón, una de las principales imputadas en la causa Imelsa, y sobre la que se sustenta buena parte de la acusación, se quitó la vida el pasado sábado arrojándose al vacío desde su casa de Callosa de En Sarrià

El Ministerio Público se basa en que en el momento en que declaró ante el TSJ, era testigo e imputada.

La muerte de la exedil María José Alcón el pasado sábado no va a suponer un cambio sustancial en la instrucción de la pieza de Taula de la conocida como causa Imelsa, según fuentes de la investigación.

Más allá del archivo de la responsabilidad penal de la exedil fallecida, su testimonio está integrado en la causa, en las distintas versiones de los mismos hechos que dio la imputada. Así, María José Alcón confirmó y explicó didácticamente el «pitufeo» en una conversación con su hijo, intervenida por al Guardia Civil. Más tarde, ante el juez, la edil no quiso declarar, si bien, meses después y ante el Tribunal Superior de Justicia, negó la existencia del blanqueo y dijo que aquellas declaraciones se produjeron cuando se encontraba en muy mal estado anímico y psicológico.

Las defensas del medio centenar de acusados, entre ediles y asesores, pusieron de manifiesto que la comparecencia de Alcón ante el TSJ se hizo en calidad de testigo, al no estar ella imputada en esa instancia, y que por lo tanto tenía la obligación de decir la verdad. Sin embargo, fuentes judiciales explicaron que la Fiscalía Anticorrupción sostiene que era una «testigo formal» pero imputada por las mismas circunstancias en otra instancia judicial, y recuerdan que la propia jueza Pía Calderón ya advirtió a la exconcejal de esta circunstancia para que no declarara «contra ella misma».

Por lo tanto, la Fiscalía defenderá en su informe que la comparecencia ante el TSJ en la que negó el «pitufeo» tendría menor valor que la grabación policial, pese a todas las dudas que ésta genera a las defensas.

En este sentido, se entendería que ni el juez ni el fiscal hayan deducido falso testimonio de las declaraciones de Alcón ante el TSJ, habida cuenta de la doble condición de testigo-imputada.

La muerte de Alcón pondría fin al recorrido penal de su actuación. De hecho, su responsabilidad penal quedará archivada cuando el Juzgado certifique su defunción, pero su responsabilidad civil podría recaer en sus herederos, si el Ministerio Público o las acusaciones, si las hubiera, la reclaman.

De momento, la pieza de Taula sigue su instrucción en el Juzgado número 18 con una prórroga que acababa en agosto, pero que se alargará hasta octubre por la creación de una «subpieza» que está declarada todavía secreta.

Será pues en octubre, cuando fuentes judiciales sitúan el cierre de la instrucción -salvo nuevas incidencias- y la apertura del proceso judicial que puede no afectar a los cincuenta imputados actuales sino solo a aquellos sobre los que pesan más pruebas de recibir los «famosos» dos billetes de quinientos euros.

Cristóbal Grau pide el archivo de la investigación

La defensa del concejal Cristóbal Grau, investigado en la pieza del blanqueo de capitales y delito electoral, ha pedido el archivo de su investigación al considerar que, tras la muerte de la exedil María José Alcón, «piedra angular de la instrucción» -una grabación en la que admitía el pitufeo- no se puede ratificar. Además, su letrado, Mariano Lorente, afirmó que la muerte de Alcón por suicido confirma sus problemas psiquiátricos.