«La gente tiene que acostumbrarse a que ir al centro en coche le va a costar dinero»

Alberto Mendoza. Concejal de Circulación y Transportes de Valencia y Presidente de la EMT

Alberto Mendoza
Alberto Mendoza

VALENCIA - Cumplió hace apenas unos días su primer año como concejal y aún se sigue levantando «feliz por ir a trabajar». Porque tiene claro que el día en que no se divierta con esto, lo deja. Es uno de los responsables del desarrollo del Plan de Movilidad que poco a poco va desvelando el Gobierno de Rita Barberá y que persigue, como objetivo principal, una ciudad para el peatón. Entre las medidas que se recogen en él destaca el cierre al tráfico rodado de zonas tan emblemáticas las plazas de la Reina y la Virgen o el entorno de La Lonja. Mendoza da detalles.

-La entrada a la avenida Barón de Cárcer, que será de doble sentido, podría ser por la calle Sangre. En cuanto al futuro del nuevo aparcamiento de la plaza de Brujas, hemos suavizado las condiciones del pliego para que el concurso les resulte mucho más atractivo a las empresas. La Generalitat por su parte, dará facilidades para el pago del canon de once millones. Hablamos de un «parking» de cinco plantas con una ocupación asegurada de al menos dos. Queremos que haya rotación para los clientes del Mercado Central (un setenta por ciento de las plazas), pero también que los vecinos puedan optar a ellas.

-Russafa es uno de los barrios, junto con el centro, con mayores problemas de aparcamiento, ¿qué planes hay al respecto?

-Han sido los propios vecinos y comerciantes los que han decidido cuantas plazas naranjas y azules quieren y dónde las quieren. Además, existe un aparcamiento importante que es el del Mercado de Russafa que está a medio llenar. Nuestra intención es bajar de la acera los vehículos. Además, se va a ampliar la Zona 30, como lo haremos también en barrios como el de Benimaclet o San José.

-Aseguran que actualmente siete de cada diez desplazamientos en Valencia se realizan en transporte sostenible, ¿tiene algo que ver la crisis?

-Es cierto. En los reguladores de la entrada de la ciudad hemos notado un descenso de tráfico cercano al quince por ciento en los últimos cuatro años. Además, cada vez son menos los vehículos con un solo ocupante.

-¿Qué balance hace del uso del carril bus por parte de las motos?

-Se ha demostrado que las dudas sobre nuestra idea eran infundadas. Ahora hay más motos que lo utilizan y no hemos recibido quejas formales por parte de los conductores de taxis o autobús.

-¿Se sigue descartando su uso como carril bici?

-Los informes no lo recomiendan. Los técnicos aseguran que el movimiento de apartarse, entrar y salir del carril no es seguro y que, además, se reduce la velocidad de circulación de los autobuses.

-¿Existe alguna previsión de aumentar las plazas de aparcamiento para motocicletas?

-Antes de que acabe 2014 habrá 500 nuevas. Los técnicos me propusieron pintar plazas de aparcamiento para motos en las aceras, por ejemplo, al inicio de la calle Comedias, pero me resisto a ello. Hay que quitar zona azul para darle espacio a las dos ruedas, porque zona blanca hay poca. La gente tiene que acostumbrarse que ir al centro en coche le va a costar dinero.

-Los hosteleros pedían en la plaza del Ayuntamiento una zona de estacionamiento para los autobuses de los cruceristas, ¿les van a hacer caso?

-La quitamos de Navarro Reverter porque molestaba a los vecinos y se producían muchas quejas, pero en la plaza del Ayuntamiento no lo acabo de ver. El único espacio que habría sería la parada de taxis y eso entraría en conflicto con los intereses de los taxistas. De hecho, recientemente me he reunido con los representantes de las dos principales asociaciones de este colectivo, y lo que reclaman es más espacio. Por ello vamos a permitir una parada en la rotonda del Mediamarkt del Palacio de Congresos.

-¿Cómo se pueden congelar las tarifas de la EMT perdiendo tres millones de pasajeros?

-La EMT no es rentable porque no es una empresa privada, pero los últimos tres meses han sido positivos, y ello a pesar de la huelga de estudiantes que nos bajó el número de usuarios en 25.000. ¿Que cómo se puede sostener esta empresa? Pues reduciendo los gastos en apartados que no afectan a la calidad del servicio. Por ejemplo, hemos cobrado deuda, de Ayuntamientos, de la Seguridad Social y de la Agencia Valenciana de Movilidad. Y, además, hemos optimizado los recursos de talleres y eliminado un gerente que nos costaba más de 100.000 euros al año, asumiendo sus funciones, sin aumento salarial, el jefe de Recursos Humanos. Y aún hay recorrido para optimizar los recursos que tenemos. Debemos introducir la mentalidad de la gestión privada en las empresas públicas.

Efecto sobre el voto

-Como secretario de Organización del PP Valencia, ¿qué opina de los resultados de algunas encuestas que dan por perdida la Alcaldía para los populares? ¿Ha sido el cierre de RTVV la puntilla que acabará con las mayorías del PP?

-Es pronto para conocer las repercusiones políticas del cierre de la televisión pública, pero creo que le afectará más a la Generalitat que a nosotros. La alcaldesa lleva tiempo tomando decisiones valientes, como el plan de austeridad, que nos han permitido seguir funcionando cuando han venido mal dadas. La decisión que ha tomado el presidente Fabra ha sido también valiente y difícil. Creo que intentaron sostener la televisión valenciana con el ERE y algo ha salido mal. Hay que respetar que los trabajadores están muy afectados, pero están haciendo aquello que siempre han criticado al PP, que es la manipulación.

-¿Cree que los casos de corrupción también les pasarán factura?

-Lo bueno de todo esto es lo que le enseña a la gente joven que está en política. Mi generación ha aprendido la lección y no creo que caigamos en los mismos errores en los que han caído los partidos. Hay cosas que no se han hecho bien. En las formaciones políticas hay mucha gente y no puedes esperar a que todos sean buenos. Cuando tengo oportunidad de hablar con los miembros de Nuevas Generaciones les digo: «Tenéis que aprender de esto, porque el día de mañana a los políticos se nos va a exigir mucho, muchísimo más. Y no porque exista una ley o tengas medidas restrictivas, sino porque lo tengas interiorizado y ni si quiera te plantees esa opción».