Las flores de miles de falleras empiezan a perfilar el manto de la Virgen

Claveles, en su mayoría rojos, pero también blancos, rosas y amarillos, han empezado a perfilar el dibujo que lucirá en su manto la Virgen de los Desamparados, con los ramos que miles de falleras han depositado hoy en el primero de los dos emotivos días de la ofrenda de las Fallas de Valencia.

Más de cien mil personas, entre falleras, falleros, músicos y representantes de casas regionales, pasarán entre hoy y mañana bajo los pies de la patrona para depositar 60.000 ramos de flores, además de cestas y canastillas y vivir un nuevo acto oficial fallero, que culminará hacia medianoche.

Desde primeras horas de la tarde, las comisiones falleras han arrancado sus recorridos desde diferentes entradas al centro histórico para confluir en la plaza de la Virgen, donde se viven los momentos más emotivos, con las lágrimas sinceras de las falleras al dar sus ramos para que vistan a la Virgen.

La llegada a los pies de la cariñosamente llamada Geperudeta arranca un sincronizado ritual en el que entran en escena el medio centenar de vestidores que recogen los ramos de las falleras, los organizan por colores y los lanzan a los compañeros que están en lo alto del catafalco para que los coloquen en su lugar en el bastidor.

Esos claveles van desvelando poco a poco el diseño del manto que este año está inspirado en un dibujo del siglo XVI bautizado con el nombre de María, con el rojo como color predominante y en cuyo centro resaltan entrelazadas las letras A y M, símbolo del Ave María y rodeado de ramas de olivo en color blanco.

A pesar del ambiente fresco, porque las temperaturas no han superado los 13 grados al inicio de la ofrenda, las falleras desfilaban entre aplausos y piropos de la gente que se congregaba a lo largo de su recorrido para inmortalizar en vídeo o foto esta estampa tradicional de las fiestas valencianas.

Bebés de pocos días en brazos de sus madres, niños pequeños en carritos, personas mayores e incluso familias enteras participan en esta cita anual con la tradición fallera, a camino entre el desfile cívico y el acto religioso.

Pasear por el recorrido evidencia el interés turístico que suscitan estas fiesta de carácter internacional por el revoltijo lingüístico que se escucha, con gente hablando en inglés y francés, sobre todo, pero también en otras lenguas.

Ajenos a esta tradición fallera, en otros puntos céntricos de la ciudad, la gente se concentra en torno a los espectáculos que cada años en Fallas asaltan las calles de Valencia: bailarines, músicos o mimos, que son la otra cara de la fiesta, los que aprovechan la multitud para hacer negocio callejero.

También las Fallas son sinónimo de festejos taurinos y en la plaza de toros, mientras unos esperan para ver las faenas de hoy, con Juan José Padilla, Miguel Abellán y Diego Urdiales, los contrarios a estos espectáculos reclaman a gritos “menos violencia” contra los animales y “Fallas sin sangre”.

La ofrenda de la fallera mayor infantil, María Donderis, esta medianoche y el posterior disparo del castillo de fuegos artificiales a cargo de Caballer FX de Moncada (Valencia) marcan el ocaso de un día más de Fallas y que Valencia se prepara para vivir las últimas 48 horas antes de la “cremà”.

Será mañana cuando desfilarán el resto de las casi cuatrocientas comisiones que no han salido hoy y cuando la fallera mayor de Valencia, Estefanía López, ponga el colofón a dos días de emoción y ofrenda floral, antes de asistir al esperado castillo de fuegos artificiales de la Nit del Foc.

A partir de entonces, el dibujo del manto de la Virgen queda totalmente perfilado y se convierte en los siguientes días en punto de atracción y devoción para turistas y valencianos.