Ribó crea doce plazas para sus escoltas y les sube el sueldo

El alcalde que no iba a llevar escolta, transforma diez plazas de agentes en escoltas, con un aumento de sueldo de 300 euros, y dos plazas de oficiales

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, pasea por la localidad valenciana de Carpesa acompañado por un concejales y vecinos de la pedanía
El alcalde de Valencia, Joan Ribó, pasea por la localidad valenciana de Carpesa acompañado por un concejales y vecinos de la pedanía

El alcalde que no iba a llevar escolta, transforma diez plazas de agentes en escoltas, con un aumento de sueldo de 300 euros, y dos plazas de oficiales

El alcalde Joan Ribó, ha transformado doce puestos de trabajo asignándoles un factor de «dedicación escolta» que comporta un aumento de sueldo de 293,64 euros al mes.

De estas doce modificaciones, diez corresponden con puestos de agentes, y las otras dos con rango de oficiales que estarán al mando del servicio del protección del alcalde de Valencia.

Este modificación en la relación de puestos de trabajo fue desvelada por LA RAZÓN el 9 de noviembre de 2017 y desmentida por un portavoz autorizado del Ayuntamiento al día siguiente, al afirmar que Ribó «no tenía doce escoltas», algo que ahora queda patente.

El cambio en la categoría de los agentes así como la aprobación de la Relación de Puestos de Trabajo estaba en el orden del día de la Junta de Gobierno convocada para ayer y era uno de los puntos, que con toda probabilidad, iba a ser aprobado.

Lo curioso del caso es que Joan Ribó no cesó de decir durante la campaña electoral que finalmente lo aupó a la alcaldía, que él no iba a llevar escoltas: «jo no necessite escolta. València no és perillosa. Si tinc algún incident el resoldré dialogant como qualsevol veí», dijo en su cuenta de twitter.

En el mismo medio afirmaba unos años antes que «los escoltas del Ayuntamiento de Valencia son asistentes» y también se preguntaba «por qué los jueces de la Audiencia Nacional no tienen escolta fija y los concejales del PP sí». Todas las preguntas de Ribó han quedado resueltas con esta modificación de las plazas de policías para recompensar la dedicación y penosidad que, obviamente, comporta la dedicación de escolta de las personalidades.

La seguridad del alcalde es algo que no siempre él puede decidir, ya que cuando alcanzó el bastón de mando recibió la recomendación de la Policía Local de que mantuviera el servicio de seguridad. Delegación del Gobierno desmintió que fuera el Ministerio del Interior quien recomendó que el primer edil valenciano llevara protección, como en un principio intentó hacer creer Ribó para justificar su cambio de opinión.

En cualquier caso, nadie duda de la necesidad y conveniencia de que el alcalde de la tercera ciudad de España cuente con un servicio propio de seguridad.

En el caso de Ribó, su seguridad será mayor de la que contaba Rita Barberá en su última etapa de gobierno.

El tema de los escoltas siempre ha sido controvertido para Compromís, y no se ha gestionado acertadamente.

La polémica ha acompañado a las decisiones del munícipe a este respecto. Así, por ejemplo, la oposición municipal afeó al alcalde haber elegido «a dedo» a los policías que formaban su servicio de seguridad. Además, algunos de ellos le han acompañado en viajes internacionales donde la amenaza de un incidente desciende a la par que su popularidad.