Ribó: «Por cada 500 empleos que crea un centro comercial, destruye mil»

El alcalde defiende limitar los horarios porque para el pequeño comercio «abrir un domingo es una condición de esclavitud». Sobre los símbolos religiosos: «Este Ayuntamiento no es católico»

El alcalde de Valencia se enfrentó ayer a los estudiantes de la Universitat en el acto de «Tengo una pregunta para usted»
El alcalde de Valencia se enfrentó ayer a los estudiantes de la Universitat en el acto de «Tengo una pregunta para usted»

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, culpó ayer a las centros comerciales de ser los causantes de la lenta desaparición del comercio tradicional. «Estas grandes empresas crean poquísimo empleo. Por cada 500 que generan, se destruyen más de mil». Es por ello que considera que debe existir una reglamentación que proteja al minorista de las cadenas más poderosas, pues actualmente no concurren en el mercado en igualdad de condiciones. «El pequeño comercio puede abrir un domingo, pero es una condición de esclavitud porque no puede disfrutar de un día libre».

Antes de su charla con los estudiantes que asistieron a la XX Fira de l’Associacionisme en el campus de Tarongers la Universitat de València, el primer edil defendió la decisión de retirar la hasta ahora predominante simbología católica en el tanatorio y crematorio municipal durante los entierros. A partir de este momento, los familiares de los fallecidos serán los que decidan las representaciones religiosas presentes en la sala. Con esta decisión, el tripartito «democratiza los símbolos ante un hecho tan importante como es la muerte».

Explicó al respecto que se trata de respetar la pluralidad en un ayuntamiento que no es católico, sino de todos los valencianos (...) Si una persona es de religión católica, lo único que tiene que hacer es decirlo y tendrá sus símbolos, como antes, pero si una persona no lo es, también podrá disfrutar de la simbología que ella quiera. Hemos aumentado el grado de libertad de todos los valencianos, de los que son católicos y de los que no lo son (...) Hay gente que es católica, evangelista o musulmana y gente de nada. Eso es lo queremos respetar y lo tenemos clarísimo».

Ribó no entiende la polémica surgida en torno a esta decisión, más aún si se tiene en cuenta que ha sido discutida con el Arzobispado de Valencia. «El Ayuntamiento garantiza al Arzobispado que las celebraciones religiosas en el Cementerio General seguirán con total normalidad y sin restricción alguna». Además, justificó que la adecuación como neutras de las salas del tanatorio y del crematorio municipal surge a raíz de las peticiones de familias que había en este sentido.