Arganda, zona Cero: la solidaridad de un pueblo "sepultado"por el granizo

Los dueños de algunos establecimientos no han dormido apenas para tratar de retirar todo el granizo acumulado en sus locales

Las fuertes tormentas de lluvia y granizo caídas el pasado lunes causaron en varios municipios de la Comunidad numerosos desperfectos en vías urbanas, vehículos y establecimientos por acumulación de agua, inundaciones y fuertes riadas.

Los municipios que resultaron más afectados por esta Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA), comunmente conocida como gota fría, fueron Arganda del Rey, Valdemoro, Pinto, Getafe, Rivas, Fuenlabrada y Madrid capital.

Debido al gran alcance que tuvieron las fuertes lluvias, una de las poblaciones más afectadas fue Arganda del Rey, registrando 57 litros de agua por metro cuadrado. Tras todo el caos inicial que sufrieron los vecinos durante la noche del lunes, en la mañana de ayer, las calles de este municipio amanecían con una gran acumulación de lodo y granizo, causando grandes desperfectos en los mobiliarios, vehículos y vías urbanas de la zona.

Los establecimientos y viviendas de las calles Juan de la Cierva y Misericordia son los que más desperfectos han sufrido. El Centro Comercial Loeches de la calle Misericordia vivió en la noche del lunes momentos de «angustia y miedo». «Había un bloque de hielo, y como se pudo, fuimos quitando todo. Pero esto no hubiera sido posible sin la ayuda del pueblo, todos estuvieron quitando hielo, se me pone la piel de gallina solo de pensarlo», asegura Mari Carmen, trabajadora del centro.

En el mismo municipio, en la calle de Juan de la Cierva dos establecimientos han resultado bastante dañados. Uno de ellos es el estudio de fotografía «Hernández Fotógrafos», en el que se podía ver trabajar durante toda la mañana a más de una veintena de personas, retirando con carretillas y cubos los numerosos kilos de hielo que habían entrado en el establecimiento. «Había medio metro de hielo, esto era como el polo norte. Llevamos quitándolo desde las siete de la tarde del lunes, a las cuatro de la mañana paramos y dos horas más tarde volvimos, y lo que aún nos queda», confirmaba a LA RAZÓN el hermano del dueño de este negocio familiar. Asimismo, uno de los colaboradores del estudio explicaba el estado del local tras la tormenta: «Todo destrozado, pero esto hay que sacarlo adelante como sea, se tardará más o menos, pero todos los daños son materiales, gracias a dios».

En la misma calle, un poco más abajo del estudio, una tienda de ropa se encontraba con las cristaleras completamente rotas, en la cual entró con fuerza el granizo, provocando numerosos desperfectos en la instalación y en todos los productos que contenía. «Ayer cuando comenzó la tormenta destrozó todas las cristaleras y entró todo dentro, está cerrada hasta que vengan los peritos. Nosotros llevamos desde las seis de la mañana quitando el hielo y los restos de todas las calles de Arganda», afirma uno de los limpiadores del municipio.

El apoyo de la presidenta

Tantos fueron los daños causados por la tormenta y la riada en esta localidad, que en la tarde de ayer, la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, acompañada por el consejero de Justicia, Interior y Víctimas de la Comunidad, Enrique López, se trasladaron a Arganda del Rey para conocerlos de «primera mano». «Lo más importante es estar con los vecinos y poner soluciones. Ver de que manera podemos ayudar desde la Comunidad», afirmaba la presidenta. Asimismo destacaba Ayuso que «lo bueno» es que no se han tenido que lamentar daños personales y en cuanto a las ayudas, recalcó: «Vamos a ver primero cómo son esos daños, y después queremos estar con los vecinos y los municipios para ayudar».

El Consorcio de Seguros ha estimado que los daños materiales ascienden a un coste de entre 7,5 y 9,5 millones de euros en toda la región. El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, acudió en la tarde de ayer a Valdemoro, otro de los municipios más afectados por las fuertes lluvias y granizos. Durante su visita señaló que fue un caso «absolutamente excepcional», para el cual el Gobierno regional demostró estar preparado para gestionar imprevistos, en el que los protocolos de actuación funcionaron correctamente.

Por su parte, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acudió a Barajas, uno de los distritos donde el agua llegó a inundar garajes y sótanos. Asimismo, el alcalde, alabó la actuación de los servicios municipales de emergencias, de limpieza y de los bomberos de la capital durante la tormenta, afirmando que «Madrid estuvo a la altura».

Por otra parte, la Asociación de la Policía Municipal Unificada (APMU) se quejó del estado de sus instalaciones, ya que durante la tormenta, tanto bomberos como agentes tuvieron que achicar agua debido a las goteras que se produjeron en las comisarías de Barajas o de la Unidad de Apoyo a la Seguridad (UAS) de Casa de Campo, entre otras. El presidente de la asociación explicó a Europa Press que el problema de las unidades de la Policía Municipal no es nuevo y ni fruto de las condiciones meteorológicas, sino «estructural».