Política

Buenas palabras pero sin presupuesto para las infraestructuras madrileñas

Antes de fin de año se constituirá la comisión de seguimiento del Plan de Cercanías.

Miles de taxistas se manifestaron ayer entre la Puerta del Sol y Cibeles para reclamar a la Comunidad de Madrid una regulación de las VTC
Miles de taxistas se manifestaron ayer entre la Puerta del Sol y Cibeles para reclamar a la Comunidad de Madrid una regulación de las VTC

Antes de fin de año se constituirá la comisión de seguimiento del Plan de Cercanías.

Buen entendimiento, lealtad institucional, pero sin actuaciones concretas por falta de presupuesto en la reunión ayer entre la Consejera de Transportes, Vivienda e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Rosalía Gonzalo y el ministro de Fomento, José Luis Ábalos. Del encuentro de dos horas el Gobierno regional tan sólo arrancó al titular de Fomento anuncios que dependen de la aprobación de las cuentas generales del Estado. Sobre la mesa infraestructuras fundamentales para los madrileños como el Plan de Cercanías, la variante de la A-1 y el bus-vao de la A-2, que no pasan en ningún caso de las fases burocráticas.

En concreto, Gonzalo confirmó que el Gobierno Central compromete los 6.000 millones de euros prometidos a la región para el Plan de Cercanías cuya comisión de seguimiento se convocará antes de fin de año para detallar las actuaciones a realizar. Ábalos detalló a su vez que está previsto invertir 500 millones de euros al año en las Cercanías madrileñas, si bien reconoció un déficit de 700 millones que se tendrá que reparar en los Presupuestos Generales de 2019.

Respecto a la variante de la A-1, el ministro explicó que se está adaptando el estudio informativo al informe de impacto ambiental y se está buscando «cómo hacerlo más viable y duradero». En el caso del bus-vao de la A-2, cuyo convenio se firmará en los próximos meses, la consejera recriminó que se haya tardado tanto en llegar a un acuerdo que habría evitado el plan de semáforos en la A-5.