Carlos Andradas, nuevo Rector de la Universidad Complutense

Andradas dirigirá la UCM tras imponerse al actual rector por 20 puntos.

La batalla entre los dos catedráticos de Matemáticas por el rectorado de la Complutense la ganó ayer con claridad Carlos Andradas. La comunidad educativa optó por abrir una nueva etapa y dar por cerrada la protagonizada por José Carrillo. El actual rector necesitaba de una remontada casi épica en esta segunda vuelta después de haber quedado casi diez puntos por debajo de su rival en la primera ronda, pero el milagro no llegó. Y es que a la distancia casi insalvable de la primera vuelta se unió la circunstancia de que Carrillo no alcanzó acuerdos con ninguno de los candidatos que quedaron fuera de combate en la primera vuelta. El perfil moderado de Federico Morán, Rafael Calduch y Dámaso López complicaba estas eventuales alianzas con dos candidatos con un perfil ideológicamente tan de izquierdas. Tras conocerse los resultados, Andradas el mostró su «satisfacción y agradecimiento por el amplio apoyo que ha obtenido su proyecto +COMPLUTENSE».

En la contienda de ayer en las urnas, Andradas logró una ventaja sobre Carrillo de 20 puntos: un 60,05% del vencedor frente a un 39,66 del actual rector. La principal clave que ayuda a explicar esta incontestable victoria hay que buscarla en cómo votaron los profesores doctores de los cuerpos docentes. La ponderación de su voto sobre el resultado global es del 51% y aquí Andradas dobló a Carrillo. El primero logró 1.154 apoyos frente a los 694 del segundo. Y es que Carrillo apenas sumó 192 votos en este sector a los que ya había logrado en la primera vuelta mientras que Andradas abrió aún más la brecha con más de trescientos sufragios nuevos respecto a los que ya obtuvo el martes de la semana pasada.

Entre el personal docente e investigador (PDI) que no es titular de una plaza también ganó Andradas, aunque sin la misma contundencia. Entre el PDI con dedicación completa a la Complutense, Andradas sacó 45 votos a su rival: 335 frente a 290. El PDI con dedicación parcial también optó por el cambio: 237 votos de Andradas frente a 172 de Carrillo. La ponderación del voto de estos dos sectores del PDI es del 10% y el 2% respectivamente.

Carrillo sólo logró imponerse entre el personal de Administración y Servicios (PAS). Su voto representa el 12% de la ponderación total del resultado. Ayer, 1.620 de estos trabajadores apoyaron a Carrillo mientras que 1.099 hicieron lo propio con Andradas.

Finalmente, entre los estudiantes, Andradas también consiguió doblar en votos a Carrillo: 5.147 frente a 2.419. Precisamente la participación entre los alumnos de la UCM fue otra de las noticias que dejó jornada electoral y que habla claramente del gran desapego existente entre ellos y los órganos de gobierno de la institución. En la segunda vuelta, votaron incluso menos estudiantes que en la primera vuelta. Ayer lo hicieron 8.279 personas frente a las 9.375 que lo hicieron en la primera vuelta con la concurrencia de cinco candidatos. Esta participación –de apenas el 10,7%– supone que casi el 90% de los alumnos de la universidad se decantaron por la abstención.

Entre el resto de sectores la participación fue mayor. En concreto, del 20,03% entre el personal docente investigador a tiempo parcial; del 61,4% en el PDI con dedicación completa; del 78,8% entre los titulares y catedráticos y del 81,7% en los trabajadores de servicios y administración.

Una de las batallas con más morbo del día se libró en la facultad de Matemáticas, a la que ambos candidatos pertenecen. Aquí, 208 alumnos se decantaron por Andradas frente a los 98 que votaron a Carrillo. También entre los profesores doctores de los cuerpos docentes universitarios de Matemáticas el respaldo a Andradas fue abrumador: 47 sufragios para el primero frente los 23 del segundo.

Hace cuatro años, Carrillo se impuso a José Iturmendi con unos porcentajes similares a los que cosechó ayer, aunque en esta ocasión como derrotado: obtuvo el 58,2% de los votos frente al 41,7% de Iturmendi. En aquel momento, Carrillo ganó a Iturmendi en todas las facultades excepto en Derecho, Económicas, Medicina y Odontología y fue fundamental el trasvase de votos de los que apoyaron a Carlos Andradas en la primera vuelta hacia Carrillo.

Cuando asuma el cargo, el nuevo rector no tendrá ante sí una tarea fácil. Es la principal conclusión a la que uno puede llegar al analizar la situación que hoy atraviesa la mayor universidad del país, y si atendemos también al cara a cara que Andradas y Carrillo protagonizaron esta semana y en el que ambos se reprocharon mutuamente su pasado como gestores de la institución. Y es verdad que ninguno de los dos –uno como rector y el otro como mano derecha de Berzosa– tiene motivos para presumir en este terreno. Berzosa dejó a Carrillo una herencia de 151 millones. Aunque las finanzas han mejorado en estos cuatro años –«hemos demostrado equilibrar presupuestos y no crear agujeros», le espetó Carrillo a Andradas este lunes– la foto fija de la universidad a día de hoy todavía es la de un gigante endeudado. Los últimos datos oficiales apuntan a que la deuda reconocida es de 78 millones. A ese montante, sin embargo, hay que sumar otros 20 millones de pagos no realizados. Eso implica que Carrillo ha conseguido en su mandato reducir el agujero en más de 50 millones. Un logro que, sin embargo, no hubiera sido posible sin contar las sentencias que la UCM ha ganado a la Comunidad de Madrid y que han supuesto unos ingresos de alrededor de 60 millones de euros.

El otro gran frente en el que deberá emplearse a fondo Andradasa es el de convertirse en buen interlocutor. No en vano, en la agenda se encontrará anotada la tarea de recomponer las relaciones con los gobiernos central y autonómico. En este terreno jugará un papel fundamental lo que suceda en las elecciones de mayo a la Comunidad de Madrid y en las generales de final de año, dado el perfil progresista del nuevo rector. En las negociaciones con estos ejecutivos deberán resolverse cuestiones como las tasas universitarias, el presupuesto que la Comunidad de Madrid destine a la institución, la modificación de los estatutos, el futuro de las titulaciones 3+2 o de los colegios mayores. Por recomponer, Andradas tendrá también la posibilidad de tender puentes con el arzobispado tras el fuerte encontronozado protagonizado por Carrillo con la Iglesia católica a cuenta de su voluntad por cerrar algunas de las capillas abiertas en las facultades.

A la espera de que pueda obtener avances en estas conversaciones, en algunas cuestiones concretas como la subida de tasas Andradas ya se ha comprometido a destinar un millón de euros para paliar el incremento de los pagos. Asimismo, implantará el aplazamiento del pago de la matrícula en mensualidades a partir del próximo curso.