Carmena hace las paces con los okupas

La alcaldesa tiende puentes con los colectivos que la criticaron por «cobarde». Ayer se negó a condenar en el Pleno la usurpación de inmuebles.

La alcaldesa ayer en el Pleno de Cibeles junto a la portavoz de su Gobierno, Rita Maestre
La alcaldesa ayer en el Pleno de Cibeles junto a la portavoz de su Gobierno, Rita Maestre

La alcaldesa tiende puentes con los colectivos que la criticaron por «cobarde». Ayer se negó a condenar en el Pleno la usurpación de inmuebles.

El partido de Manuela Carmena se quedó ayer solo en el Pleno del Ayuntamiento de la capital en la defensa de los colectivos okupas. El PP formuló una proposición para que el consistorio condenara «todas las usurpaciones de inmuebles realizadas por grupos organizados en Madrid». Salió adelante con los votos de los ediles del grupo popular, PSOE y Ciudadanos. Ahora Madrid votó en contra. La iniciativa, defendida por el edil Percival Manglano, también planteaba que el Gobierno municipal no pueda ceder el uso de un espacio municipal a «una organización con antecedentes por usurpación». También en este punto, la alcaldesa y los otros 19 ediles de Ahora Madrid dijeron «no». Este guiño de Carmena y de sus concejales al movimiento okupa constituye un nuevo capítulo en el tira y afloja que ambas partes vienen manteniendo en los últimos meses. Durante el verano, el Ayuntamiento se dirigió por carta a estos colectivos antisistema y les instaba a constituirse legalmente como asociación, como vía para acceder a un espacio municipal y evitar el desahucio. El brazo tendido de la alcaldesa no fue bien recibido entre las entidades invitadas a regularizarse. «Nos ha llegado la “represión’’ administrativa por parte del Ayuntamiento de Madrid. Mediante una carta proveniente del “departamento de disciplina” nos piden, con amenaza de cierre, que rellenemos una serie de papeleos para disciplinar nuestros proyectos», denunciaban en septiembre los miembros de La Enredadera de Tetuán. Por si había dudas, desde estos colectivos zanjaron el debate y aclararon que no pasarían por el aro planteado por el Ayuntamiento: «Ni que decir tiene que declinamos su invitación».

En este camino de desencuentros entre el Ejecutivo de Ahora Madrid y el movimiento okupa, resultan especialmente significativos los protagonizados por el Patio Maravillas, ya que algunos de los ediles de Ahora Madrid –Celia Mayer, Guillermo Zapata y Javier Barbero– reconocieron haber formado parte de él. A través de un comunicado, el Patio Maravillas calificó de «cobardes» las directrices aprobadas por el área de Coordinación Territorial para la cesión de espacios municipales.

En este contexto, el Gobierno municipal tendió puentes hace escasas semanas con los colectivos okupas con motivo del reciente desalojo del Patio Maravillas de su sede de la travesía de San Mateo. Varios concejales de Ahora Madrid arroparon al Patio en una manifestación convocada en su apoyo. Y en esta misma línea, el consistorio suspendió, tal y como informó LA RAZÓN el pasado 22 de noviembre, la orden del Departamento de Disciplina municipal contra la casa okupa instalada en un edificio del Ayuntamiento –bajo el nombre de La Dragona– para «continuar el diálogo». Pese a que se habían iniciado los trámites para su desalojo, el equipo de Carmena optó por dejarlo sin efecto.

Tras tender estos puentes con los integrantes del Patio y de la Dragona, la votación de ayer supone un nuevo guiño a entidades que, durante la campaña de las elecciones municipales de 2015, apoyaron sin reservas a Ahora Madrid. El Patio Maravillas respondió ayer a través de las redes sociales al debate en torno a la ocupación que se estaba desarrollando en el Palacio de Cibeles. «De nuevo el Grupo PP de Madrid habla de nosotras en el Pleno del Ayuntamiento sin darnos la palabra», advirtieron. También criticaron que los otros dos grupos de la oposición se sumaran a la iniciativa del PP. «Queremos saber también qué van a votar PSOE y Ciudadanos. ¿Van a criminalizar a las redes ciudadanas de Madrid?», señalaron en otro mensaje.

En el debate de la iniciativa rechazada por Ahora Madrid, el PP lamentó el doble rasero del Ayuntamiento al redactar unas directrices de cesión de espacios y, al mismo tiempo, incumplirlas votando en contra de condenar ocupaciones ilegales: «Ahora van a la protesta en coche oficial, eso es lo que han cambiado desde junio de 2015», subrayó el concejal Percival Manglano.

El delegado de Coordinación Territorial y Asociaciones, Nacho Murgui, rechazó las acusaciones del resto de grupos y señaló que «la gente participando no es peligrosa para la democracia», después de hacer un repaso por el movimiento vecinal en la ciudad y los logros conseguidos. La concejala de Ciudadanos Silvia Saavedra exigió a los concejales de Ahora Madrid que «decidan si están del lado de la Ley o en contra, si están con los buenos o con los malos». Finalmente desde el PSOE, el concejal Ramón Silva, defendió «que quien quiera un local debe someterse a las directrices».