Política

Damnificados y aprovechados

Ignacio del Moral y Eduardo Vasco estrenan «Espejo de víctima».

Jesús Noguero y Eva Rufo durante un ensayo de «Espejo de víctima»
Jesús Noguero y Eva Rufo durante un ensayo de «Espejo de víctima»

Ignacio del Moral y Eduardo Vasco estrenan «Espejo de víctima».

El Centro Dramático Nacional los juntó en «Rey negro» hace 20 años y el mismo CDN los vuelve a reunir ahora con «Espejo de víctima». Una década han tardado el director Eduardo Vasco y el dramaturgo Ignacio del Moral en volver a coincidir profesionalmente, y lo hacen con este díptico teatral formado por las piezas cortas: «La lástima» y «La odiosa». Se trata de «dos diálogos tensos», como el propio Del Moral los define, en los que el autor reflexiona desde diversos ángulos sobre los conceptos de «víctima» y «victimismo». Y lo hace de una manera osada: «Son textos que me han colocado en una posición difícil, donde he ido contra las que pensaba que eran mis certezas». La violencia sexual, la agresión en las redes sociales, el terrorismo y el acoso escolar son algunos de los temas que aborda una función cuyo director reconoce que puede resultar algo incómoda para algunos espectadores: «El texto es estupendo porque, sin decir lo que piensa realmente Ignacio (del Moral), coloca al público frente a unos personajes con posturas quizá muy radicales, pero que están defendidas dramáticamente a la perfección –asegura Vasco–. Se dicen cosas que muchas veces pensamos y no nos atrevemos a decir, y también se dicen otras que nos indignan profundamente cuando las escuchamos; en cualquier caso, ambas historias dan mucho que pensar». La primera cuenta la historia de un político a punto de ocupar un cargo importante en su partido que recibe a una periodista para que le haga una entrevista. La otra pieza
–«una vuelta de tuerca de la primera», según Del Moral– tiene como protagonista a mujer víctima del terrorismo que, en lugar de seguir el cauce de comportamiento que se espera de ella, empieza a actuar de una forma, en palabras de Vasco, «un tanto provocadora o estrambótica».

La idea de que «las víctimas no alardean» –expresada literalmente en el texto– subyace en dos obras que, según el director, toman como punto de partida «el momento en el que la víctima se empieza a dar cuenta de que su papel es aprovechable socialmente, por así decirlo». Hay dos únicos personajes en cada una de las piezas, que en ambos casos están interpretados por Jesús Noguero y Eva Rufo, dos actores con los que Vasco se siente honrado de trabajar: «Eva (Rufo) tiene una gran carrera por delante y está destinada, sin duda, a ser una de las grandes actrices de este país. Y de Jesús (Noguero)... qué te voy a decir. Soy un admirador suyo desde hace muchísimos años; es uno de esos actores que, sencillamente, marca las diferencias».