Política

Detenido el narco «Campuzano», tras pasar cinco meses oculto en un hotel

Pasaba días enteros encerrado en su habitación para evitar ser detenido e iba siempre armado,

El narcotraficante colombiano en el momento de ser trasladado en avión hasta Las Palmas de Gran Canaria, donde ingresó en prisión
El narcotraficante colombiano en el momento de ser trasladado en avión hasta Las Palmas de Gran Canaria, donde ingresó en prisión

Pasaba días enteros encerrado en su habitación para evitar ser detenido e iba siempre armado,

Estaba en paradero desconocido desde mayo pasado, cuando dio su último golpe, que había permitido a la Policía incautarse en las Islas Canarias de más de 150 kilos de hachís y 1.500 kilos de cocaína. Entonces, y tras dos años de investigaciones, fueron detenidas 43 personas que habían montado un complejo entramado internacional para introducir, distribuir, vender y hasta blanquear el dinero obtenido de la venta de la cocaína y el hachís.

Sin embargo, «Campuzano», el cabecilla de la organización, colombiano de 41 años, logró huir. Desde entonces, la Policía le buscaba por toda España y finalmente dio con su paradero cuando estaba dispuesto a emprender su huida a Portugal.

«Campuzano» fue localizado por los agentes en un hotel de tres estrellas de la capital próximo al aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez, situado en la madrileña calle de Lola Flores. Allí había permanecido oculto durante los cinco últimos meses intentando eludir la vigilancia policial.

En los últimos meses los agentes habían intensificado la búsqueda y distintas pistas condujeron hasta su paradero, donde fue detenido sin que opusiera resistencia alguna.

«Vuelcos» de droga

El fugado tomaba todo tipo de precauciones para evitar ser descubierto. Pasaba días enteros sin salir de la habitación en la que se hospedaba para eludir la detención. Solía ir armado y adoptaba grandes medidas de seguridad para evitar ser víctima de «vuelcos» por parte de otras organizaciones de narcotraficantes, como se denomina en el argot policial a los robos con violencia entre narcotraficantes. Él mismo se dedicaba a hacer «vuelcos» de droga, según informaron fuentes de la investigación a LA RAZÓN.

«Campuzano» temía ser víctima después de que en septiembre pasado, otro compatriota suyo de 47 años murió tiroteado como consecuencia de las graves heridas por los dos impactos de bala en el pecho y abdomen que recibió en el barrio de Usera.

Los agentes de la Policía Nacional llevaban siguiéndole la pista durante algún tiempo, pero aguardaron a darle caza en el momento en el que preparaba las maletas para trasladarse al país vecino. Fue en ese momento cuando se estableció un dispositivo específico en el hotel en el que se hospedaba y se produjo su arresto.

Al día siguiente, fue trasladado hasta Las Palmas de Gran Canaria, donde fue puesto a disposición de la autoridad judicial, que decretó su ingreso inmediato en prisión.