Incendio en el Podemos «machista»

Ruiz-Huerta renuncia como portavoz en la Asamblea con duras críticas al partido y agrava la crisis entre Errejón y el sector anticapitalista

Lorena Ruiz-Huerta/ C. Pastrano

Ruiz-Huerta renuncia como portavoz en la Asamblea con duras críticas al partido y agrava la crisis entre Errejón y el sector anticapitalista

Lorena Ruiz-Huerta cerró ayer su etapa como portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid sin dejarse en el tintero nada de lo que piensa sobre el partido en el que continuará como militante pero en el que ya no se siente cómoda ni representada: «Podemos no va bien y eso es preocupante». Aprovechó la rueda de prensa en la que confirmó su dimisión como líder del grupo parlamentario morado y como diputada regional para ajustar cuentas con pablistas y errejonistas.

Esta representante del sector anticapitalista acusó a ambas corrientes de «machistas», de protagonizar una «guerra por el poder», de haber organizado unas «primarias a la búlgara» para diseñar la lista electoral de las autonómicas de 2019 y de haber «atentado» contra la esencia y los orígenes de Podemos. «Cuando dos elefantes se pelean, quien más sufre es la hierba, la mujer», señaló en una comparecencia ante los medios en la que no pudo ocultar su emoción. Minutos antes de esta rueda de prensa, Pablo Echenique, secretario de Organización del partido, reconocía su sorpresa por este adiós cuando apenas faltan ocho meses para el final de la legislatura. Echenique llegó a calificar de «elegante» la forma que Ruiz-Huerta había elegido para despedirse. Nadie, sin embargo, en la dirección del partido se puso ayer en contacto con ella.

Su dimisión ha llegado después de meses de continuos desencuentros con buena parte del grupo parlamentario –de mayoría errejonista– y con el equipo de Iglesias. Ruiz-Huerta nunca se ha llegado a sentir arropada por los suyos. Ni en los debates sobre el Estado de la Región ni siquiera cuando presentó en junio de 2017 una moción de censura contra la por entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. Incluso ayer la dirección nacional de Podemos trató de restar trascendencia a la salida de Ruiz-Huerta –«las valoraciones le corresponden a los órganos de Podemos en la Comunidad de Madrid», aseguró Echenique– al insistir en que «hay temas más importantes» como la negociación de los presupuestos.

Las razones del adiós

«Hace meses que Podemos decidió otorgar la confianza a otro candidato para liderar 2019 y en coherencia con esta situación abandono el escaño y retomo mi actividad profesional como abogada», señaló la ex portavoz como motivo fundamental para entender su dimisión. Se refería con ello a la designación de Errejón como candidato del partido para 2019. En aquellas primarias, el sector anticapitalista, del que forma parte Ruiz-Huerta, no llegó a participar al entender que el proceso sólo respondía a un pacto entre la corriente apadrinada por Pablo Iglesias–liderada por Ramón Espinar, secretario general de la formación en Madrid– y el propio Errejón. «No venía a cuento convocar esas primarias; nadie lo entendió. Pablo Iglesias, que tanto emocionaba, que decía verdades como panes, pero tres años después tenemos un modelo de primarias a la búlgara con una dirección de partido que señalaba qué candidato hay que votar. Eso es un atentado contra los principios y la esencia de Podemos», reconoció. Otra de sus principales críticas se centró en las «actitudes machistas» que siguen, a su juicio, produciéndose en Podemos: «Hay un viejo proverbio que dice que cuando dos elefantes se pelean, quien más sufre es la hierba. En este caso, la hierba somos las mujeres que estamos en política. No es casual que las mujeres decidamos abandonar la política institucional plagada de una lucha por el poder, con las tremendas puñaladas por conseguir ese poder».

El riesgo del frente «anticapi»

Al margen de las cuestiones orgánicas, las diferencias entre errejonistas y anticapitalistas conciernen también al programa y las prioridades de ambas faccciones. La «operación Chamartín» aprobada por el Gobierno de Manuela Carmena en el Ayuntamiento de la capital constituye un ejemplo ilustrativo de esta tensión: Errejón ha respaldado públicamente la operación urbanística como la solución que el norte de la ciudad necesitaba mientras los diputados «anticapis» de Podemos –en línea con la postura de algunos ediles del equipo de la alcaldesa– la han calificado como «pelotazo». A falta de ocho meses para las elecciones autonómicas y municipales, el desencuentro con los anticapitalistas amenaza con convertirse en un lastre para Podemos. De momento, este sector no se ha integrado en la lista con la que el partido morado, liderado por Errejón, disputará la Comunidad. En el Ayuntamiento de Madrid, los desencuentros de Carmena con los tres ediles de esta corriente también amenaza su continuidad en este feudo. Unas circunstancias que alimentan el riesgo, desmentido oficialmente, de que concurran con una lista alternativa a la de Podemos.

Clara Serra

Relevo exprés: un perfil feminista y «alineado» con Errejón

La diputada de Podemos en la Asamblea Clara Serra será la nueva portavoz parlamentaria de esta formación. Con el objetivo de cerrar la crisis de forma exprés, el Grupo Parlamentario se reunió en la mañana de ayer y decidió por unanimidad proponer el nombre de Serra. El único trámite que resta para que su nombramiento sea oficial es que sea ratificado por la dirección regional que lidera Ramón Espinar. Desde el partido en Madrid ponen el acento en que Serra es la «opción más sensata» porque está «más alineada» con el proyecto de Errejón para 2019 y tiene un «claro perfil feminista». Esta madrileña de 32 años estudió Filosofía en la Universidad Complutense Allí participó en el movimiento estudiantil por la defensa de la universidad pública. Tras licenciarse, estudiar dos másters y varios trabajos precarios, Serra comenzó a dar clases como profesora de Filosofía de secundaria y bachillerato, un trabajo que ha desempeñado durante los últimos seis años. Su vinculación con Podemos arranca desde el momento de su fundación, primero en el Área Estatal de Mujer e Igualdad y ahora también en la Asamblea de Madrid como diputada. En las primarias que confirmaron a Errejón como candidato logró un gran resultado y fue elegida por los inscritos de Madrid como la número dos de la candidatura, por delante de Tania Sánchez.