El fontanero al que Carmena quiere purgar del callejero

Celia Mayer anunció el cambio de nombre de la calle de Estanislao Gómez con la excusa de que homenajeaba a un capitán franquista

Plano del año 1928 en el que ya figura la calle de Estanislao Gómez
Plano del año 1928 en el que ya figura la calle de Estanislao Gómez

Celia Mayer anunció el cambio de nombre de la calle de Estanislao Gómez con la excusa de que homenajeaba a un capitán franquista

La que estaba llamada a ser una de las apuestas fuertes del Gobierno de Carmena en sus primeros meses de andadura, la aplicación de la Ley de Memoria Histórica sobre el callejero de la capital para desprenderlo de referencias franquistas, se ha convertido en un quebradero de cabeza para Ahora Madrid. Esta semana, la alcaldesa confirmará que no confía para esta misión en su delegada de Cultura, Celia Mayer, a la que responsabiliza de los graves errores cometidos. La desautorización que implica la retirada de estas competencias a Mayer es una de las medidas implementadas por la alcaldesa para tratar de evitar este miércoles la reprobación de la concejala por parte de los grupos de la oposición. Será la propia Carmena la que, a través del coordinador general, Luis Cueto, tome las riendas del proceso de purga de calles y plazas mediante la articulación de un comisionado –según adelantó ayer «El País» estará dirigido por la socialista Francisca Sauquillo y comenzará sus trabajos en junio– en el que tampoco ya participará la Cátedra de Memoria Histórica de la Complutense.

El primer desafío para la nueva comisión será lidiar con los gazapos históricos y equivocaciones que Celia Mayer deja encima de la mesa como herencia. El último de estos errores afecta a la calle de Estanislao Gómez, en el distrito de Hortaleza. En el pleno del pasado 22 de diciembre, la concejala de Cultura incluyó esta vía en la lista de 30 calles cuyo nombre se modificaría de manera inmediata por rendir tributo «a incitadores del golpe o ejecutores de delitos de lesa humanidad». En su intervención, Mayer defendió la retirada del nombre de Estanislao Gómez por homenajear a un «militar golpista contra la legalidad republicana» al que «se le condecoró por su actuación en Belchite con la Laureada de San Fernando». Posiblemente Mayer desconocía entonces dos detalles: que esa calle existe desde los años 20 del pasado siglo y que no debe su nombre al militar tinerfeño al que se refirió sino a un pequeño empresario madrileño.

La calle de Estanislao Gómez se encuentra en la zona conocida como la Colonia las Palomas. Este barrio formó parte de Canillejas, que se mantuvo como pueblo independiente de Madrid hasta su integración en 1949. La de Estanislao Gómez fue una de las calles del primer desarrollo urbanístico de la zona, edificado en la década de los veinte como una colonia de recreo y de residencias unifamiliares. Este desarrollo fue anterior incluso a la construcción del vecino aeropuerto de Barajas, cuyas obras dieron comienzo en 1927.

La Compañía Madrileña de Urbanización, fundada por Arturo Soria, fue la sociedad encargada de comercializar estas parcelas de Canillejas dentro de un proyecto que se bautizó como Colonia Alfonso XIII. Entre los miembros de la Compañía Madrileña de Urbanización se encontraba Ramón Gómez, un emprendedor madrileño. Poco antes de la conclusión de estas obras, las calles de la colonia recibieron el nombre de algunos de los miembros de esta entidad. Otros socios optaron por dedicar algunas de estas vías a sus familiares. Fue el caso de Ramón Gómez, que propuso el nombre de su padre, Estanislao Gómez, para una de estas calles. Así lo confirma el bisnieto de Estanislao Gómez a este diario: «Desde mi niñez, y tengo más de setenta años, en mi familia sabemos que la denominación de dicha calle corresponde al nombre de mi bisabuelo Estanislao Gómez Salvador, fallecido el 28 de julio de 1916», asegura Ramón. Su bisabuelo, al que en verdad rinde homenaje la calle señalada por el Gobierno de Carmena, regentó durante buena parte de su vida un negocio de fontanería en la calla Alcalá. «El cambio de nombre es arbitrario y falto de rigor», señala su bisnieto.

La revista de urbanización «La Ciudad Lineal» prueba la versión de Ramón Gómez sobre el origen del nombre de esta vía y también demuestra el nuevo patinazo de Celia Mayer en su búsqueda de calles con apellido vinculado al franquismo. En el número de esta revista editado el 10 de marzo de 1928, la Compañía Madrileña de Urbanización informa de los terrenos situados en la Colonia Alfonso XIII que en ese momento estaban en venta. Para informar a sus lectores, la compañía creada por Arturo Soria incluyó en esta revista un plano de la colonia en la que puede observarse que ya en ese año existía la calle de Estanislao Gómez, cuyo trazado coincide casi al milímetro con el actual. Pero no sólo la calle de Estanislao Gómez era ya una realidad en ese momento. La revista demuestra cómo muchas de las vías adyacentes, coetáneas en su urbanización a la que el Ayuntamiento ahora quiere eliminar, ya estaban allí. Son las calles de Luis de la Mata –en honor al propietario que vendió estas parcelas a la Compañía Madrileña de Urbanización–, Vizconde de Uzqueta, Isla de Cuba, Eduardo Mazón, Francisco José Arroyo, Conde de las Posadas y Enrique de Prada. Un total de ocho calles que constituían el trazado principal de la Colonia Alfonso XIII. El trazado urbanístico de todas ellas, casi una década antes del inicio de la Guerra Civil, coincide –con ligeras modificaciones y ampliaciones– con el que conservan en la actualidad. La revista «La Ciudad Lineal» de 1928 informó de que dos terrenos de la calle de Estanislao Gómez estaban en ese momento a la venta. Casi un año más tarde, el 10 de enero de 1929, las obras de urbanización seguían su curso a buen ritmo y esta misma publicación daba cuenta de la oferta de hasta otras 13 parcelas distintas, cuya superficie oscilaba entre los 350 y los 600 metros cuadrados y que ya contemplaban la opción del pago a plazos.

Cuando saltó el nombre de la calle de su bisabuelo a los medios de comunicación, Ramón Gómez recibió la noticia de su inminente cambio con sorpresa. La Junta de distrito de Hortaleza, el 15 de diciembre, y el Pleno de Cibeles, una semana después, confirmaban la intención de retirarla del callejero al confundir a su verdadero protagonista con el capitán del bando nacional Estanislao Gómez Landero y Koch.

Ramón Gómez no dudó entonces en recorrerse los archivos y bibliotecas de toda la ciudad en busca de las pruebas históricas que avalasen lo que en su familia ya era un certeza fuera de toda duda. De la Gerencia de Urbanismo al Archivo de la Villa, del Instituto de Estudios Madrileños al Centro Geográfico del Ejército, pasando por el Ministerio de Fomento o la Biblioteca Nacional. Llamó a las puertas de 16 instituciones hasta dar con las pruebas que ni el equipo de Manuela Carmena ni los catedráticos de la Complutense que intentó contratar Celia Mayer por 17.999 euros pudieron encontrar. Ahora, Ramón Gómez ha dado traslado al Ayuntamiento de los documentos de su investigación con el objetivo de que el Plan de la Memoria de Madrid descarte finalmente la calle de Estanislao Gómez como una de las que serán rebautizadas al no guardar ninguna relación ni con la guerra ni con la posterior dictadura. Por todo ello, solicita en el documento presentado ante el consistorio que se mantenga el actual nombre de esta vía «en aras de una real y auténtica memoria histórica».

El capitán franquista sin calle en Madrid

En su intervención en el Pleno, Celia Mayer aseguró que la calle de Estanislao Gómez rinde homenaje al capitán Estanislao Gómez Landero y Koch. Ahora Madrid, a través de su perfil de Twitter, redundó en el error. También incurre en esta confusión el historiador Antonio Ortiz Mateos en su estudio «Pervivencia del franquismo en el callejero madrileño». La calle de Estanislao Gómez existe desde, al menos, 1928. Circunstancia que convierte en imposible que sea el capitán franquista el personaje histórico que da nombre a la vía. Según consta en el Memorial de Infantería, el capitán Gómez Landero y Koch ingresó en 1928 en la Academia Militar General, al cumplir los 18 años. Al ser en esa fecha un estudiante de esta academia resulta imposible que pudiera hacerse merecedor de este homenaje. Pasó casi una década hasta que en 1937 protagonizó el principal suceso de su carrera militar, cuando fue herido mortalmente en el frente de Brunete. En Tenerife, a diferencia de lo que ocurre en Madrid, el capitán Gómez Landero sí tiene una calle.