El Gallinero se rebela contra Carmena

Los habitantes del poblado chabolista protestarán mañana en Cibeles por las «falsas promesas» del Ayuntamiento. Esperan desde hace más de un año el pavimentado de sus calles.

Los vecinos del poblado, situado en Vallecas, se quejan de que desde que Ahora Madrid llegó a la Alcaldía les han hecho multitud de promesas que no se han cumplido
Los vecinos del poblado, situado en Vallecas, se quejan de que desde que Ahora Madrid llegó a la Alcaldía les han hecho multitud de promesas que no se han cumplido

Los habitantes del poblado chabolista protestarán mañana en Cibeles por las «falsas promesas» del Ayuntamiento. Esperan desde hace más de un año el pavimentado de sus calles.

Llevan ya muchos inviernos así pero hace año y medio que les aseguraron que no iban a pasar ni uno más en esas condiciones. Las promesas políticas y la realidad que se vive en el poblado chabolista de El Gallinero, en Villa de Vallecas, no van al mismo ritmo. Lo saben bien sus vecinos que, hartos de las promesas incumplidas del Gobierno de Ahora Madrid, irán mañana a manifestarse a las puertas del Ayuntamiento, en el Palacio de Cibeles, «desesperados» ante la lentitud en la ejecución de las promesas de Manuela Carmena. Así lo denuncian desde la parroquia de San Carlos Borromeo de Entrevías, que ayudan a estas familias necesitadas de origen gitano rumano. Lo harán a las 11:30 horas de mañana bajo el lema «Los derechos de nuestros hijos e hijas siguen aparcados».

El motivo es que sólo han visto «buenas palabras» desde que los nuevos políticos entraron en el consistorio y realizaron una visita a este poblado chabolista paralelo a la A-3, a sólo 12 kilómetros de la capital y muy cerca del Sector VI de la Cañada Real Galiana. Lo visitaron el concejal de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero; la concejala de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, Marta Higueras y algún representante de Desarrollo Sostenible, según el sacerdote de la parroquia de San Carlos Borromeo, Javier Baeza. Entonces, les prometieron que esa situación de insalubridad en la que viven, literalmente enfangados, se iba a terminar. Les aseguraron que iban a instalar en esos terrenos unos baños con letrina y el asfaltado de algunas calles de este nucleo de chabolas para que pudiera entrar el camión de la basura y terminar así con los barrizales que se forman cada vez que llueve en la capital.

«El invierno que viene ya no vais a sufrir más estas situaciones» , les aseguraron el año pasado. Tras la visita, se decidió un plan de choque en la zona y Ahora Madrid aseguró se realizaría una intervención de «urgencia» para pavimentar de forma puntual varias vías de este poblado. Por su parte, el concejal del distrito de Villa de Vallecas, Francisco Pérez, también se reunió con estos vecinos en verano de 2015 y les aseguró que antes de que empezara ese curso (2015/2016) iba a estar pavimentado para que pudiera pasar la ruta escolar incluso por el mismo poblado.

Sin embargo, los meses fueron pasando y ni se pavimentó en septiembre ni pasaron un invierno distinto. Ahora han vuelto a empezar otro curso en las mismas circustancias y encaran otro duro invierno exactamente igual. Eso sí, la población de este nucleo chabolista ha disminuido considerablemente tras la operación policial de enero del año pasado, según destaca el cura Javier Baeza, que colabora desde la conocida como «Iglesia Roja de Entrevías» con este colectivo.

Y es que hay que recordar que la Policía Nacional y la Guardia Civil han realizado numerosas operaciones policiales en este poblado, ya que muchos vecinos se han dedicado al robo de cable de cobre a lo largo de los últimos años.

Pero el gran problema es que la mayoría de los vecinos de estas chabolas son niños. Y, a pesar de las distintas promesas políticas, la situación es igual: cortes de luz en cuanto llueve, barrizales, ratas del tamaño de gatos, niños descalzos... Baeza también asegura que muchas situaciones injustas para estos niños son también responsabilidad de la Comunidad de Madrid. Por ejemplo, asegura que muchas rutas escolares no están sincronizadas con el horario de los colegios a los que van estos alumnos y pierden a diario una hora de clase, un hecho gravísimo que no puede consentirse. Aunque el proyecto final para este poblado sea precisamentre desmantelarlo y ofrecer a estas familias otras condiciones de vida, los «pasos intermedios se agudizan», según el cura. Y mientras esas supuestas soluciones finales llegan, estos niños siguen con los mismos problemas, muchos de ellos en contra de los Derechos Humanos.

La propia alcaldesa, Manuela Carmena, aseguró en marzo que una de las soluciones que veía para estos poblados era cederles suelo público. «Estamos estudiando soluciones entre las que sin duda está el buscar algún tipo de terrenos en lugares adecuados en los que se pudieran hacer viviendas de autoconstrucción. El problema es complejo y difícil. La semana pasada hubo un acuerdo entre las áreas de Seguridad y Derechos Sociales y el distrito de Vallecas sobre el asentamiento de El Gallinero», ha añadido la alcaldesa. Se trata de «un plan de choque con medidas urgentes, orientadas a la escolarización, desescombro, desrratización y salubridad», según fuentes municipales. Sin embargo, nada de eso ocurrió.