Era PostCarmena: La maquinaria «pablista» comienza a buscar sustituto

El sector afín al secretario general de Podemos define la estrategia de cara a las elecciones municipales de 2019 sin contar con los «errejonistas».

El edil de Urbanismo, José Manuel Calvo, la portavoz en el Congreso, Irene Montero y el secretario general de Podemos Madrid, Ramón Espinar, ayer en Matadero.

El sector afín al secretario general de Podemos define la estrategia de cara a las elecciones municipales de 2019 sin contar con los «errejonistas».

Las elecciones municipales de 2019 están a la vuelta de la esquina. En dos años ya habrá candidatos proclamados a disputarle el sillón a Manuela Carmena, que no hace más que insistir en que no repetirá como alcaldesa. Al margen de los terremotos en torno a la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, o la continuidad de la socialista Purificación Causapié después de que el PSOE renueve la dirección federal, en Podemos han decidido abrir ya el melón de la sucesión de la regidora madrileña.

Aunque todavía no tienen el nombre del sustituto, la maquinaria «pablista» ya se ha puesto en marcha para asegurarse la tutela de la «operación relevo». El sector afín a Pablo Iglesias controla, desde las primarias de noviembre, tanto la Comunidad de Madrid como la capital. Este fin de semana la formación morada en la ciudad organizó unas jornadas para analizar las estrategias de cara a las candidaturas municipales de 2019, cuyos ponentes «estrella» fueron la portavoz de la formación en el Congreso, Irene Montero; el secretario general de Podemos de la Comunidad de Madrid, Ramón Espinar, y el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, único «pablista en el Ayuntamiento. Además, entre los asistentes estaba el concejal de Vallecas, Francisco Pérez y el secretario de Organización de Podemos en la región y miembro de la Mesa de Coordinación de Ahora Madrid, Fran Casamayor.

No hubo ningún «errejonista» para hablar de las candidaturas para 2019. Ni rastro de la portavoz del Ayuntamiento, Rita Maestre, o del «prometido» candidato de la formación a las elecciones autonómicas en Madrid, Íñigo Errejón. Una ausencia muy fácil de interpretar si se tiene en cuenta la carrera entre «errejonistas» y «pablistas» en las primarias de la Comunidad de Madrid el pasado otoño. En aquel momento, la candidatura liderada por Maestre tomó la delantera a los de Espinar en la carrera de las primarias, con una tremenda campaña que logró la victoria de los «errejonistas» en la votación previa en la que se fijaron las reglas de organización de Podemos. Aquel «susto» hizo que los de Iglesias se recuperaran justo a tiempo para superar ya en la votación de primarias a la candidata «errejonista» y hacerse con el poder en el Consejo Ciudadano de la Comunidad de Madrid.

Nada más conseguir la victoria, Espinar relevó a sus oponentes de los cargos de responsabilidad, otorgando sólo una secretaría general a los de Maestre, sustituyendo al portavoz en la Asamblea, José Manuel López, del sector de «errejón», por la «anticapitalista» Lorena Ruiz-Huerta, con quien se alió para vencer las primarias. Igualmente, colocó a sus adláteres en la Mesa de Coordinación de Ahora Madrid, órgano mediante el cual se deciden las políticas municipales entre los distintos componentes de la formación –Podemos, Ganemos, Equo e IU, fundamentalmente–, pese a que nadie parece tener riendas sobre la propia Carmena.

Desde este órgano también se decidirá el nombre del sucesor de la alcaldesa. Una batalla para la que los «pablistas» ya han puesto en marcha toda la maquinaria del partido con iniciativas como la de este fin de semana, en la que sin rubor Montero afirmó que «el reto principal es asegurar la tutela popular del proceso de cambio» y apostilló Espinar «será pilotado por Podemos, pero estará lleno de pueblo de Madrid». Para ello, los «pablistas» no sólo cuentan con el control de Podemos Madrid ciudad y regional y presencia significativa en la Mesa de Coordinación, donde además introdujeron a un personaje clave en la guerra por la sucesión de la alcaldesa: Luis Cueto. El coordinador de la Alcaldía y ministro plenipotenciario de la ex jueza no ha dejado de acumular poder: a él le ha asignado Carmena todas las competencias importantes arrebatadas a la incompetencia de algunos de los miembros de su equipo, léase especialmente el asunto de la Memoria Histórica después de los desastres protagonizados por la ex concejala de Cultura, Celia Mayer.

Su influencia será fundamental en la elección del nuevo candidato al Ayuntamiento de Madrid que la propia Carmena ha dicho que quiere tutelar, una afirmación que ha encendido todas las alarmas en Podemos, Ganemos y el resto de actores interesados en pilotar su relevo en el sillón de Cibeles. A nadie se le escapa que la «errejonista» Maestre es la favorita de la alcaldesa para sucederla lo cual, y que Pablo Iglesias prometió a Errejón ser candidato en la Asamblea de Madrid. Sin embargo, el movimiento «pablista» nunca dejará que dos «errejonistas» lideren sus candidaturas en 2019 después de la sonada derrota de Vistalegre II.

A esto hay que añadir que Carmena ha declarado que le gustaría que fuera alguien de la sociedad civil –no político profesional– quien le sustituyera. En Podemos confían en que su líder en la capital, Jesús Montero, máximo responsable de convencer a la alcadesa en 2015 para que liderara la lista de Ahora Madrid, pueda volver a influir en la ex jueza respecto al candidato a la sucesión. Después se verá cómo se presenta esa lista, si dentro o fuera de Ahora Madrid, pero para los «pablistas» lo primero es bloquear al «errejonismo» en el proceso de elección del candidato de 2019.