Gómez retira su cartel y se libra por minutos de la multa

El Ayuntamiento asegura que los inspectores llegaron poco después de que quitara la «pancarta protesta» ilegal

Gómez retiró al mediodía de ayer el cartel de la izquierda que durante todo el domingo colgó del balcón de la sede del PSOE de Madrid.
Gómez retiró al mediodía de ayer el cartel de la izquierda que durante todo el domingo colgó del balcón de la sede del PSOE de Madrid.

Parece que a Tomás Gómez la suerte le sonríe. Por segunda vez en apenas tres años ha conseguido burlar a los inspectores municipales del Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid y librarse de la multa segura que supone colgar un cartel en un edificio del centro sin solicitar un permiso para ello.

El secretario general de los socialistas de Madrid colgó este fin de semana una pancarta con el lema «Mi salud no se vende» en el balcón de la sede del partido, en la Plaza de Callao, con motivo del Día Mundial de la Salud, vulnerando la ordenanza que regula la publicidad exterior del Ayuntamiento de Madrid, que especifica que los únicos lugares donde se pueden instalar soportes publicitarios son «las fachadas ciegas de edificios de uso exclusivo terciario», es decir, las que no tengan ni paramentos, ni aberturas (huecos, lucernarios, ventanas, superficies acristaladas...), como sí que tiene el Palacio de la Prensa donde está instalado el PSM; un edificio que además goza de protección BIC (Bien de Interés Cultural).

Según explicaron a este periódico fuentes del Área de Urbanismo del Consistorio que dirige Ana Botella cuando los técnicos de la agencia municipal de Gestión de Licencias se personaron en la sede del PSM, los socialistas acababan de retirar el cartel de la fachada.

Ésta es la segunda vez que Gómez infringe la normativa municipal y se libra de sanción alguna. El antecedente a la pancarta sanitaria está en mayo de 2011, en plena campaña electoral, cuando el líder del PSM arremetió contra su contrincante, Esperanza Aguirre, colgando un panel que imitaba a un cartel cinematográfico con el título de «Adiós Condesa». A éste le siguió otro en el que él mismo se colocó como protagonista de la película «Invictus». El cartel se mantuvo en la fachada de la sede durante un fin de semana y fue retirado el lunes, también por exigencias de la Inspección municipal. Parece que el batacazo electoral que cosechó sólo unos días después (Aguirre le dobló en número de escaños) no le disuadió este domingo cuando decidió arremeter, en este caso, contra la política sanitaria del Gobierno regional. Una gestión, basada en la externalización de los servicios públicos para que sean gestionados por empresas privadas especializadas en la materia, que curiosamente fue la «hoja de ruta» de su paso por la alcaldía de Parla, donde privatizó el 90 por ciento de los servicios públicos municipales.

El secretario general del PSM se quejó ayer de la celeridad de la actuación de los técnicos de la agencia municipal de Gestión de Licencias e incluso comparó su caso, que vulnera la ordenanza de publicidad exterior, con el «caso Madrid Arena».