Hacia una Gran Vía más peatonal

El consistorio ultima un nuevo diseño que da más espacio al peatón y al transporte público

El consistorio ultima un nuevo diseño que da más espacio al peatón y al transporte público.

Con motivo de la Semana Europea de la Movilidad –llamada este año «La Celeste»– la Gran Vía madrileña cerró el paso a los vehículos particulares. Desde Alcalá hasta Plaza de España y durante cinco horas los peatones se adueñaron de una de las calles con más tráfico de la ciudad. Las aceras se ampliaron hasta conquistar un carril en cada sentido de la vía, dejando en el centro una plataforma de distribución del tráfico que usó exclusivamente el transporte público (EMT y taxis), residentes, aparcamientos, comercios y hoteles.

La delegada de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento, Inés Sabanés, acudió a la cita sin coches, que pretende servir al Consistorio como una medida de evaluación del aumento del espacio peatonal y del transporte público en la zona. En un acto que la delegada celebró en la Plaza de Callao, tras un paseo por el lugar, la edil aseguró que «estamos trabajando en un modelo de Gran Vía en el que exista el espacio suficiente para moverse y que permita el paso del transporte público o del servicio de taxis, que aminoran mucho el impacto, con el objetivo de tener más espacio peatonal y preservar el transporte público». Sabanés explicó que se está trabajando en un plan para dar «continuidad» a esta iniciativa, que se lleva a cabo con motivo de la Semana de la Movilidad ya que, aseguró, espera poder presentar a finales de este mes un nuevo diseño de la Gran Vía con el que se podrá reducir el impacto de la contaminación, que permitirá una apuesta por el transporte público, y que se enmarcará dentro del Plan de Movilidad con el que quiere reducir el impacto de la contaminación reduciendo «de forma permanente los atascos peatonales y dando más espacio a las personas y menos al vehículo privado.

Este plan incluiría medidas como aparcamientos disuasorios, el acceso con carriles reservados, bus VAO y la ampliación de las Áreas de Prioridad Residencial (APRs). Además, la flota de taxis de la ciudad se «está adaptando a mucha velocidad para ser vehículos limpios y así introducir el vehículo eléctrico», explicaba Sabanés.