La «bipolaridad» de IU

La Razón
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La madrileña Marta López fue elegida nueva coordinadora de Mujeres de Izquierda Unida (IU) Comunidad de Madrid el sábado. La cacereña Sara Porras, también. La primera tiene el visto bueno del partido, que recoge su elección en su página web, mientras que la segunda asegura que ella es la legítima ganadora. La polémica salpica así la II Conferencia de Mujeres de la federación, celebrada en la sede federal de IU y que debería haberse resuelto con la elección de una nueva dirección del área de Mujeres de la federación, no con dos coordinadoras.

Según relata Porras a LA RAZÓN, la votación debía regirse por la normativa aprobada «en conjunto» por la comisión permanente de Mujeres –compuesta por 14 militantes, incluida ella misma– y la Secretaría de Organización de la federación madrileña pero, a la hora de aplicarla, surgieron «divergencias» en torno a qué asambleas cumplían con ella y cuáles no. La permanente admitía la participación de las 72 asambleas «certificadas ante notario» porque, a su juicio, este hecho «garantiza que han cumplido la normativa». «No existe documentación alguna sobre el resto de asambleas y nos parecía injusto que asambleas que se hubieran atenido a las normas establecidas participaran junto a las que no lo habían hecho. No podíamos consentir eso», añade.

De acuerdo con Porras, ella y sus compañeras tenían derecho a excluir a las asambleas no certificadas porque tanto los estatutos federales como los estatutos de IU Comunidad de Madrid fijan que las áreas tienen «capacidad para autogobernarse y dirigir sus propios procesos». «Por lo tanto, las únicas que tienen competencia para establecer los censos de cara a la elección de la coordinación son las direcciones de las áreas», asevera, antes de reconocer que la decisión provocó «cierto jaleo al principio» y llevó a una veintena de mujeres, entre las que se encontraba Marta López, a abandonar la conferencia. No obstante, Porras recalca que luego transcurrió todo con normalidad y que, tal y como estaba previsto, se aprobaron varios documentos políticos y se eligió la nueva comisión permanente, con ella al frente.

Por su parte, IU Comunidad de Madrid emitió ayer una nota en la que recuerda que, en virtud de su obligación de «custodiar y acreditar los censos», la Secretaría de Organización estableció un censo con 90 delegadas de asambleas que habían comunicado su intención de participar en la conferencia y denuncia que «parte de la permanente de Mujeres negaba el derecho a participar a más de 15 asambleas». La federación sostiene que éstas constituyeron una «mesa paralela» a la de Organización que «se negó a aceptar a la mesa oficial y negó el voto y la representatividad a las delegadas que se habían acreditado en dicha mesa y, por tanto, por el cauce organizativo». De acuerdo con la versión oficial, las compañeras acreditadas «debidamente» aprobaron un cambio de horario y, entonces, constituyeron una mesa, eligieron a Marta López coordinadora y decidieron posponer el debate de documentos.

En contraste, Porras afirma que ella no tiene constancia de esta votación e incide en que «la única mesa» constituida a las 16:30 horas y funcionado en la sede de IU federal era la suya. «Esas noventa asambleas nunca se acreditaron, no formaron parte del proceso y, desde luego, no estuvieron eligiendo a Marta López allí, que abandonó la conferencia», zanja.