Vivienda

Los estudiantes también abandonan el centro

La subida del precio del alquiler ha provocado una bajada en la demanda de pisos compartidos en Sol, Malasaña y Lavapiés cae en 2018.

Los estudiantes también abandonan el centro
Los estudiantes también abandonan el centrolarazon

La subida del precio del alquiler ha provocado una bajada en la demanda de pisos compartidos en Sol, Malasaña y Lavapiés cae en 2018.

La subida de precios generalizada que desde hace meses registra el mercado inmobiliario y la llamada «turistificación» del centro de Madrid, o lo que es lo mismo, la salida de los vecinos en sustitución de turistas de fin de semana, lleva tiempo provocando la extinción el alquiler residencial en favor del de corta estancia o turístico, que controlan plataformas como «Airbnb».

Según los datos aportados por el último informe sobre mercados locales elaborado por Tinsa, la ciudad de Madrid es la que ha experimentado una subida mayor en el precio de la vivienda en todo 2017. El aumento ha sido de un 17,1% tanto en vivienda nueva como de segunda mano, muy por encima de la media nacional del 4,3% interanual. En la actualidad, el plazo medio en el que se logra vender una vivienda es de 2,8 meses frente a los 4,3 de hace un año.

La subida del precio de la vivienda ha ido de la mano de la de alquiler. Según datos de Idealista, Madrid tiene las viviendas más caras en alquiler de toda España: 15,5 euros por metro cuadrado de media, un 7,9% más que en diciembre de 2016. El barrio de Salamanca es el barrio con los precios del alquiler son más elevados: 18,5 euros el metro cuadrado, un 16% más que el año pasado.

Además de los vecinos de toda la vida del centro, los estudiantes son otro colectivo que ya está reaccionando a los efectos de la «burbuja» inmobiliaria y el aumento de los apartamentos turísticos. Ante el incremento del precio del alquiler de las casas, el arrendamiento de una habitación en un piso compartido es una opción que no ha dejado de crecer, sobre todo en el último tiempo. Esta modalidad es muchas veces la única solución para los estudiantes, cuyos ingresos económicos suelen ser muy ajustados y no pueden alcanzar el ritmo de la subida de los alquileres. «Los barrios más alejados de las arterias principales están empezando a despuntar como los más solicitados», explica Mariano Kostelec de Uniplaces.es, un servicio de búsqueda y reserva de alojamiento para estudiantes. Según un estudio realizado por esta plataforma, en Madrid, el precio medio mensual que se pagó por alquilar una habitación en 2017 fue de 456 euros, frente a los 409 de 2016.

Aunque Sol y Malasaña siguen siendo los barrios más demandados, las solicitudes de alojamiento en Sol, donde se paga de media 489 euros por habitación al mes, han bajado del 8,5% de reservas en 2017 al 6,5% en 2018. Este mismo fenómeno se ve aumentado en Malasaña, uno de los barrios con más cantidad de pisos turísticos: la demanda ha caído en 2018 hasta el 5,7%, frente al 7,5% de hace un año. Otro de las zonas que más está sufriendo los efectos de la «turistificación», como Lavapiés, ha pasado de ser el tercer barrio más demandado por los estudiantes al quinto en 2018. Tetuán, Austrias, Argüelles, Trafalgar, Latina, Letras y Ríos Rosas, completan la lista de los diez barrios más demandados.