Política

Los jabalíes destrozan el golf del Club de Campo Villa de Madrid

Es la primera aparición en décadas de esta especie, que accede a través de agujeros en la verja.

Las calles del campo de golf del Club de Campo Villa de Madrid completamente destrozadas por los jabalíes
Las calles del campo de golf del Club de Campo Villa de Madrid completamente destrozadas por los jabalíes

Es la primera aparición en décadas de esta especie, que accede a través de agujeros en la verja.

Quizás no se ha percatado pero algunas rotondas ajardinadas en los municipios en torno a El Pardo aparecen a menudo arrasadas como si hubiese habido un accidente de tráfico sobre ellas. En realidad es la huella de pezuñas de decenas de jabalíes que salen del monte en busca de comida y hozan en el césped de rotondas y aceras ajardinadas. Esto ocurre muy habitualmente y ayuntamientos como Majadahonda, Las Rozas o Torrelodones tienen planes específicos para controlar los accesos de fauna salvaje.

Lo que es menos habitual es que a los jabalíes les dé por jugar al golf y nada menos que en Club de Campo Villa de Madrid. Pese a no estar anejo a El Pardo, recientemente ha recibido la indeseada visita de estos animales que han destrozado por completo las calles del campo de golf. Según explicaron varios socios del club, que gestiona el Ayuntamiento de Madrid, los jabalíes se cuelan por varios agujeros que hay en la verja y, fundamentalmente, por un arroyo que pasa por el Villa de Madrid y desemboca en el Manzanares. «Los jabalíes bajan desde El Pardo por el río y entran por el arroyo», detallan los socios.

El resultado es que el cuidado césped de los 18 hoyos termina totalmente impracticable para los aficionados al golf. Para paliarlo, la gerencia del Club de Campo Villa de Madrid ha decidido regar los «tee» y los «green» –donde empieza y donde termina cada hoy de golf respectivamente–, con una solución química que ahuyenta a los jabalíes. Sin embargo, el elevado coste de utilizar este químico por todo el campo ha llevado al Ayuntamiento de Madrid a solicitar formalmente a la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid un permiso especial para su control, algo que no se ha hecho en muchos años.

La Comunidad de Madrid controla y supervisa la presencia de jabalí en terreno rústico, mientras que en terreno urbano la competencia recae en los ayuntamientos. Si éstos requieren controlarlos (o bien los ayuntamientos o bien otras instalaciones o entidades como los clubes de campo, cotos o similares) han de solicitar un permiso a la Consejería, que los concede o no tras comprobar si están justificadas las medidas propuestas, y estableciendo condiciones (de seguridad, etc.). Así, en lo que va de año la Consejería ha dado un total de 286 permisos extraordinarios para jabalí, una cantidad similar a la que se otorga otros años en la región.

Arco, cerbatana o píldora

Una vez concedido, corresponde a los solicitantes decidir el método mediante el cual se harán las capturas, siempre cumpliendo las condiciones impuestas. Habitualmente en los cotos de caza suelen ser los socios y los ayuntamientos contratan empresas para tal fin. De hecho, en la Comunidad de Madrid existe un grupo especializado en ello: el Servicio de Controladores con Arco de Especies Silvestres que rige y controla la Federación Madrileña de Caza, que a petición de aquellos que han obtenido el permiso de la Consejería se ocupan de reducir la población de jabalíes con arco y flecha.

Otra de las opciones es la que realiza, cuando es conveniente, el Ayuntamiento de La Rozas, pionero en las medidas contra invasores cinegéticos. El veterinario municipal cuenta con formación para control de fauna con cerbatana, de modo que lanza un dardo tranquilizante al animal descontrolado para que posteriormente sea sacrificado de una forma más ética. Con todo, desde asociaciones animalistas reclaman que se puede hacer un control eficaz de la población de jabalíes se puede realizar suministrando anticonceptivos a las hembras en cebos localizados regularmente para evitar también que salgan de la zona protegida.

Desde el Ayuntamiento de Madrid explicaron que actualmente se está estudiando cómo se realiza la captura en vivo de los jabalíes del Club de Campo y se les está buscando un destino para soltarlos posteriormente.