Política

Madrid se achina

Comienzan las celebraciones del Año Nuevo Chino del Cerdo

Arrancan las celebraciones del Año Nuevo Chino del cerdo
Arrancan las celebraciones del Año Nuevo Chino del cerdo

Son el tercer grupo de extranjeros más numeroso y el primero en emprendedores. 800 alumnos escogen ya mandarín como extraescolar.

Arrancan las celebraciones del Año Nuevo Chino del cerdo que con todo un despliegue de actividades para disfrute de la comunidad china en Madrid y para extender, a quien no la conozca ya, la cultura de una población que cada vez está más integrada en la Comunidad deMadrid. Más allá del tópico de la pequeña tienda de alimentación regentada por ciudadanos chinos que aún están aprendiendo español, los chinos en Madrid están más que integrados y encantados con su región de adopción. Aquí desgranamos algunas de las sorprendentes cifras de las relaciones «chino-madrileñas» .

POBLACIÓN

Casi 60.000 chinos «madrileños» figuran ya como empadronados en la Comunidad de Madrid. En concreto, en enero de 2018 figuraban 59.757, lo que supone el 7,2% de la población extranjera en la región y el tercer grupo más numeroso por detrás de rumanos (163.730) y marroquíes (76.697). Además, cada vez llegan más, el pasado año aumentó en 2.585 personas, un 4,5% más respecto a 2017. Los chinos ascienden al segundo puesto, y al primero de los países fuera de la Unión Europea, en cuanto a cotización en la Seguridad Social, con 27.586 cotizantes, sólo por detrás de los rumanos. Asimismo, lideran la población extranjera Aque más trabajadores afiliados al régimen de autónomos tiene, con 13.063 personas, lo que supone el 23,7%. Es decir, son los foráneos más emprendedores y con mayor nivel de inclusión en la sociedad madrileña.

ECONOMÍA

No sólo quienes llegan en solitario son los más emprendedores, cada vez son más las empresas chinas que han mostrado interés en nuestro país dentro de su estrategia de internacionalización. No sólo el magnate chino del Grupo Wanda se ha hecho con un nombre, y un estadio propio en la capital, sino que adquirió el Edificio España –que luego vendió a grupo Baraka– y fue el primer interesado en la Operación Campamento, pese a que las «zancadillas» del consistorio de Manuela Carmena le hicieron desistir.

El flujo económico entre Madrid y China es cada vez más intenso. Sin bien las importaciones chinas son similares a la media europea, las exportaciones al país asiático fueron de 813,2 millones de euros en 2017, que pese a ser un dato escaso, supusieron un crecimiento del 40,9% respecto a 2016 y el 2,7 del total de exportaciones de la Comunidad de Madrid. En el tercer trimestre de 2018 esta cifra se había aumentado a 875,8 millones de euros, un 15,3% respecto al mismo periodo del año anterior. Fundamentalmente Madrid exporta a China vehículos, productos farmacéuticos e instrumentos y aparatos de óptica, fotografía o cinematografía y de medida, control o precisión.

En cuanto a la inversión china en Madrid en 2017 se registraron más de 262 millones de euros de inversión china en Madrid, siendo 2016 el año de mayor inversión con 928,8 millones de euros. En el acumulado de los tres primeros trimestres de 2018 el valor de las inversiones de este país en la región alcanza los 1.089, 2 millones de euros. A la inversa, la Comunidad de Madrid ha invertido 21 millones de euros en China en 2017 y hasta el tercer trimestre de 2018, más de 11,5 millones de euros. Y es que, según explica el viceconsejero de Economía y Competitividad, Javier Ruiz, «China se ha dado cuenta de que nuestra región es una plataforma perfecta para extender su actividad en Europa, África y, sobre todo, en América Latina».

EDUCACIÓN

La conquista china de Madrid también se ve en las aulas, donde ha crecido exponencialmente la demanda de enseñanza del mandarín. Así, el Gobierno regional ofrece ya en el curso 2018/19, la posibilidad de estudiar chino como asignatura extraescolar de forma gratuita en 16 colegios y 18 institutos públicos, y hay 837 alumnos inscritos. Igualmente, se ha firmado un convenio de colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid para permitir al Instituto Confucio en Madrid impartir cursos de lengua china a madrileños en el Instituto Beatriz Galindo, donde se han apuntado 70 alumnos, con matrícula gratuita durante dos cursos académicos completos.

También en la Escuela Oficial de Idiomas Jesús Maestro de la capital, donde se puede aprender este idioma desde los años 60, ha visto incrementado el número de alumnos de chino pasando de los 115 en el curso 2004/05 a más de 300 en 2018/19. Es más, ya hay un colegio concertado, el Humanitas de Tres Cantos, bilingüe español-inglés, que imparte chino como segunda lengua extranjera desde los tres años hasta cuarto de la ESO, dentro del horario escolar. Se trata del primer colegio concentrado nombrado como Centro examinador oficial de lengua china mandarín.

Además, según explica Carlos Sentís, presidente de la Alianza de Relaciones España-China y director general de Henkuai, los chinos afincados en España cada vez saben más y mejor español, «entre otras cosas porque para conseguir el visado para venir a estudiar o trabajar son necesarias 500 horas de clase en el Instituto Cervantes en China». Y no sólo eso, «reciben extraordinariamente bien a quien les hable en chino, aunque sea mal, y les animan a que continúen practicando». Sentis añade además que cada vez hay más apasionados del idioma chino aunque a muchos españoles «les da vergüenza hablarlo delante de un nativo incluso habiendo estudiado durante tres o cuatro años».

CULTURA

Cada vez son más los madrileños y españoles aficionados a la cultura china. Especialmente la gastronomía, «que no tiene nada que ver con los restaurantes cutres de pollo con almendras, que no se come en china». De hecho, además del barrio chino por antonomasia que es Usera, en otras zonas de la capital como el entorno del mercado de los Mostenses, en Centro, es ya un pequeño «Chinatown» donde se pueden encontrar algunos restaurantes especializados en comida cantonesa, que es una especialidad de la gastronomía de ese país. En cuento a lo que les gusta a los chinos de Madrid, Sentis lo tiene claro: «pese a lo muchos creen, les encanta que lo más importante para nosotros es ser feliz, no sólo trabajar y competir, por eso muchos quieren quedarse y si se tienen que ir, planean volver aquí cuando se jubilen».