Navidad

Menos polución, el deseo de Carmena para una Navidad «cristiana y pagana»

El Padre Ángel, Manuela Carmena y el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro
El Padre Ángel, Manuela Carmena y el arzobispo de Madrid, Carlos Osorolarazon

La alcaldesa pidió en su primer mensaje navideño a los vecinos de la capital que 2016 traiga «los aires de cambio que tanto deseamos»

Desde la mesa de su despacho y con una vela y una flor de pascua como única decoración, la alcaldesa Manuela Carmena se dirigió a los vecinos de la capital en su primer mensaje navideño para desear una «ciudad limpia, con el mejor aire y más justa». Para lograr esas metas, la líder de Ahora Madrid pidió la ayuda de todos: «El Ayuntamiento para poder haceros llegar esos regalos necesita de vosotros, porque el aire y la ciudad limpia son tarea de todos, tareas responsabilidad del Ayuntamiento pero que sin la colaboración de todos vosotros nunca serán posibles». Hubo espacio en su mensaje para los más desfavorecidos de la ciudad: «Buscamos y queremos la luz para vernos mejor unos a otros y reconocernos todos como miembros de una única humanidad unida por la empatía que nos impida olvidar el dolor de los otros», como «los vecinos que no pueden pagar sus recibos de luz». Trasladó un mensaje de paz «a los hombres de buena voluntad» y exigió el final de las guerras que se promueven «desde los intereses más oscuros del ser humano». Al margen de sus deseos para el próximo año, llamó la atención alguna de las «reflexiones» de Carmena en torno al origen de estas fiestas: «La Navidad es una fiesta acuñada por la cultura milenaria. Es fiesta cristiana y pagana a la vez».

Horas después, Carmena se sumó a la iniciativa de Mensajeros por la Paz de organizar una cena en el Palacio de Cibeles para 200 personas sin hogar. «Navidades felices, mucha felicidad a todos y, en este día, paz. Paz en todo, en lo cotidiano, en lo pequeño y en el mundo. Por la paz y por el padre Ángel», subrayó la alcaldesa en el brindis. El menu para esta ocasión constó de sopa de marisco, langostinos, cordero asado o dorada, postre y dulces. También hubo regalos para todos. Según informa Efe, desde las mesas engalanadas, un numeroso grupo de personas de entre 20 y 70 años, la mayoría españoles pero también extranjeros sin recursos, siguieron el brindis de la alcaldesa y el Padre Angel, responsable de Mensajeros por la Paz y párroco de la iglesia de San Antón, que les da cobijo cada noche y les ofrece a diario desayunos, cenas y otra ayuda. Para el padre Ángel, esta Nochebuena «tiene toda la importancia del mundo, para decir al mundo entero y a los cuatro vientos que somos solidarios con los menos favorecidos, que tenemos la solidaridad a flor de piel». El objetivo de esta invitación es «hacer felices a estas personas, darles amor y cariño, y que al menos una vez al año y algunos por primera vez en su vida puedan sentarse en una mesa con flores, con servilletas rojas y las sillas vestidas de blanco».

La anécdota de la Nochebuena la puso también la alcaldesa que, a través de Twitter, lanzó un consejo: «Que tengáis buena noche en compañía de los seres queridos. Y paciencia con los diálogos sobre política, que este año habrá cuñados nerviosos».