«Nitrogenazo» a la vista

Los altos niveles de dióxido de nitrógeno registrados durante esta semana en la almendra central amenazan con activar en las próximas semanas el protocolo antipolución. Vuelven las restricciones a la circulación y el aparcamiento

Los altos niveles de dióxido de nitrógeno registrados durante esta semana en la almendra central amenazan con activar en las próximas semanas el protocolo antipolución. Vuelven las restricciones a la circulación y el aparcamiento

Ocurrió el pasado martes entre las diez y las once de la noche. La red de estaciones que miden la calidad del aire en la ciudad de Madrid encendió las alarmas. A las 22 horas, cuatro de los diez puntos de control situados en el interior de la almendra central registraron niveles de dióxido de nitrógeno por encima de los 180 microgramos por metro cúbico: Ramón y Cajal (260), Cuatro Caminos (183), Escuelas Aguirre (226) y Méndez Álvaro (198). Estas dos últimas estaciones volvieron a superar ese umbral de NO2 a las 23 horas, además de la ubicada en el barrio del Pilar, que marcó 194 microgramos. En ese momento, sólo la previsión meteorológica favorable –lo que implica que la situación atmosférica permitía la correcta ventilación de la ciudad– evitó que el Ayuntamiento de Madrid se viera obligado a poner en marcha el nuevo protocolo antipolución. El plan para hacer frente a altos niveles de NO2 fue aprobado por el Gobierno de Manuela Carmena en el mes de enero. Respecto al redactado por el Ejecutivo de Ana Botella, el protocolo vigente rebaja el nivel de NO2 que permite la activación de las medidas de restricción al tráfico y protección de la salud. En sus primeros ocho meses de vigencia, aún no se ha registrado ningún episodio de contaminación. Sin embargo, los niveles de NO2 registrados durante la semana que hoy acaba en el perímetro interior de la M-30 dibujan un horizonte a corto plazo en el que es probable que el protocolo sea activado por primera vez.

No en vano, el límite de los 180 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno no sólo fue rebasado el martes. La situación se repitió este miércoles, aunque en esta ocasión sólo fueron dos las estaciones marcadas en rojo: las ubicadas en las Escuelas Aguirre y en Ramón y Cajal registraron 212 y 235 microgramos a las 22 horas. Sesenta minutos después, a las once de la noche, ese valor cayó hasta los 194 y 192 microgramos, respectivamente.

La redacción del nuevo protocolo incorpora varias novedades respecto al anterior. El primer cambio consiste en que para dar por iniciado un episodio de contaminación es necesario que, además de la superación de los niveles de NO2, exista una previsión meteorológica desfavorable. Es la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) la instancia encargada de ofrecer esta información.

Los niveles de actuación siguen siendo los mismos –preaviso, aviso y alerta– aunque para la activación de los dos primeros se rebaja el umbral de NO2: 180 microgramos para el preaviso y 200 para el aviso. Y en relación con estos tres escenarios, se introdujo otra modificación importante. Para entrar en cada uno de estos dos niveles –preaviso y aviso– debe haberse superado el umbral fijado durante dos horas consecutivas en dos estaciones cualesquiera de una de las cinco zonas en las que está dividida la ciudad. El protocolo anterior sólo consideraba iniciado un episodio de contaminación cuando las estaciones que superaban el límite de NO2 durante dos horas eran las mismas. En el caso de la alerta, es necesario que tres estaciones cualesquiera rebasen los 400 microgramos durante tres horas.

Pero, ¿qué actuaciones implica cada uno de estos tres niveles? Aquí no hay cambios sustanciales respecto al protocolo aprobado por el Gobierno municipal del PP en la anterior legislatura. Un día con superación de lo marcado en el preaviso implicará la reducción de la velocidad máxima permitida hasta los 70 kilómetros por hora en la M-30 y en los accesos a la ciudad. El escenario 2 –cuya activación llega tras dos días de preaviso o un día de aviso– contempla, además del límite a 70 km/h, la prohibición de estacionar en las plazas del SER en la almendra central. Si el nivel de aviso se prolonga durante dos días, la ciudad entraría en el escenario 3, lo que se traducirá en la restricción de la circulación en el área interior de la M-30 del 50% de todos los vehículos: los coches con matrícula par podrán circular los días pares, y los que tienen matrícula impar, los días impares. El escenario 4, además de todo lo anterior, prevé la restricción del 50% de los vehículos también en la M-30, así como la de los taxis libres en la almendra central.

Otra modificación relevante es la que permitirá una implantación más progresiva de las medidas de restricción del estacionamiento y la circulación, ya que, como señala en su redacción final, entrarán en vigor al día siguiente a que la delegada de Medio Ambiente y Movilidad firme el decreto que permite la aplicación del protocolo. Asimismo, puede desactivarse por motivos excepcionales como, por ejemplo, la coincidencia «con operaciones de entrada o salida por periodo vacacional», razones de seguridad o en un contexto en el que pudiera desencadenar «efectos contrarios a los objetivos perseguidos».

En lo que afecta a la desactivación de las medidas, el protocolo también prevé la posibilidad de mantener la reducción de la velocidad de 70 kilómetros por hora en la M-30 y en los accesos si la previsión atmosférica es desfavorable, pese a que no se haya rebasado el nivel de preaviso pero dos estaciones de una zona superen el umbral de 160 microgramos de NO2.