Primark, Telefónica o la Plaza Mayor, «víctimas» del nuevo IBI de Carmena

Numerosos edificios catalogados como Patrimonio de Gran Vía son tiendas, restaurantes o alojamientos que ahora pagarán más IBI
Numerosos edificios catalogados como Patrimonio de Gran Vía son tiendas, restaurantes o alojamientos que ahora pagarán más IBI

La Comunidad denuncia que la eliminación del 80% de la bonificación en la tasa municipal «perjudica el Patrimonio Histórico».

El Mercado de San Miguel, el hotel Ritz, el edificio de Apple en la Puerta del Sol y el edificio de Telefónica están entre las «víctimas» del nuevo IBI de Carmena. La semana pasada el Ayuntamiento de Madrid dio luz verde a sus nuevas ordenanzas fiscales para el año 2016, un documento que suprime a partir del año que viene la bonificación del 80 por ciento en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para los edificios catalogados dentro del Patrimonio Histórico y que tienen actividad económica con fines lucrativos. ¿Qué supone? 2.843 empresarios que desarrollan su actividad en edificios emblemáticos de la capital verán un importante incremento en su próximo recibo como propietarios de un edificio singular. Una subida, millonaria en muchos casos, que afecta por igual a grandes sociedades como las de Amancio Ortega –que tendrá que abonar la tasa correspondiente al edificio que ha alquilado a Primark en la Gran Vía, por ejemplo– y a los pequeños comercios centenarios de la Plaza Mayor de Madrid. María José, responsable de la sombrerería centenaria La Favorita, conocía ayer a través de este periódico la «mala noticia». «Figúrate, aquí la mayoría son rentas antiguas, algunos inquilinos nos pagan 30 euros al mes de alquiler; ahora gastarán más de tasa que de renta, porque les tendremos que subir», explicó visiblemente molesta.

El Ayuntamiento calcula que va a comenzar a recaudar 12,2 millones de euros al retirar la subvención a estos edificios del Patrimonio Histórico. Una medida que adoptan, según ha explicado en diversas ocasiones el delegado de Economía de Carmena, Manuel Sánchez Mato, porque los ahora afectados por la medida obtienen beneficios económicos al desempeñar actividades comerciales en los citados inmuebles. A la larga, manifestó el responsable económico municipal el pasado octubre, estas entidades «se alegrarán de que Madrid sea una ciudad con más estabilidad y más igualdad». Sin embargo, la directora general de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid no lo ve así. Paloma Sobrini tildó ayer de «grave medida que va a perjudicar al Patrimonio Histórico de la Comunidad» la eliminación de la exención del IBI en los citados edificios y recordó que «la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid y la del Estado prevén en su articulado la posibilidad de aplicar beneficios fiscales a los titulares de derechos sobre Bienes de Interés Cultural o Patrimonial». En concreto, Sobrini recordó que los beneficios fiscales de los que pueden disfrutar los propietarios de estos inmuebles compensan las «obligaciones y limitaciones a las que se ven sometidos» y también es una forma de «incentivar su conservación y mantenimiento». «La titularidad puede ser privada, pero el Patrimonio Histórico es colectivo», por lo que a los titulares de los edificios se les somete a «duras imposiciones de mantenimiento, de conservación y además de abrirlos al público para que todos disfrutemos de ellas», añadió la directora de Patrimonio.