Próxima estación: madrugada

El Metro celebra centenario con una buena noticia: a partir del próximo año, el servicio se ampliará en una hora los fines de semana. De esta manera, el horario de cierre será a las 2:30. Ya me estoy imaginando el soniquete de la megafonía: «Próxima estación: Madrugada». Desde hace ya algunos años, se estaba intentando establecer esa ampliación de horario para que los noctámbulos tuvieran una alternativa de transporte colectivo y prescindieran del coche, sobre todo para volver a casa, sin que el ocio nocturno, las fiestas y las copas puedan representar una situación de riesgo. Pero todos los intentos, fallaron. Unas veces, porque desde el punto de vista sindical, se aprovechaba esta circunstancia para hacer exigencias inasumibles; otras, porque se argumentaba que ya existía una red de autobuses nocturnos, los «búho» de la EMT, pero hay que tener en cuenta que este servicio no sale de los límites de la capital y el Metro, llega a la primera corona del Área Metropolitana. Hubo también intentos de que el Metro no durmiera, que fuera un servicio de 24 horas todos los días de la semana, pero esto representaba encarecer los costes hasta hacerlos inviables. El Metro de Madrid es uno de los mejores del mundo por confort, prestaciones, longitud de la red, tecnología, eficacia y sistema tarifario, pero quizá le faltaba eso: funcionar hasta más tarde los fines de semana, entrar en la estación de «Madrugada», lo que será una realidad en 2020. Pero, el más importante medio de transporte colectivo en la Comunidad, no se puede parar en vía muerta a la hora de ir introduciendo mejoras, ya que en 2021, o antes, adelantará en una hora la apertura; es decir, abrirá a las 5 de la mañana. Y para culminar esta serie de buenos propósitos, que en definitiva son buenas noticias para los usuarios, el Metro estará en servicio las 24 horas, antes de que finalice la legislatura. Es curioso que, cuando se inauguró, en 1919, el horario era de 6 de la mañana a 2 de la madrugada. Hoy, cien años después, Madrid es una ciudad que nunca se acuesta, que permanece activa, y un medio tan importante para la movilidad, como es el Metro, no puede acostarse. Quizá llegue el día en que así sea.