Retirarán el máster a Cifuentes si declaran falsa el acta del TFM

El rector de la Universidad Rey Juan Carlos, ayer, durante su comparecencia en la comisión de universidades de la Asamblea de Madrid
El rector de la Universidad Rey Juan Carlos, ayer, durante su comparecencia en la comisión de universidades de la Asamblea de Madrid

El rector de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), Javier Ramos, aseveró ayer que si un juzgado declarara en sentencia firme que el acta del Trabajo de Fin de Máster (TFM) de la ex presidenta Cristina Cifuentes es falso, el centro procederá a la retirada del título. La propia ex presidenta en plena polémica por el «caso Máster» manifestó su voluntad a renunciar a este título mediante una carta publicada en redes sociales en la que pedía disculpas si alguien se sentía ofendido por «las condiciones flexibles» que le permitió la universidad.

En su comparecencia ante la comisión de investigación de universidades de la Asamblea de Madrid Ramos aseveró que la universidad ya ha iniciado los trámites para retirar el máster a los alumnos que han reconocido en sede judicial no haber hecho nada para lograr la titulación, de cara a preservar el prestigio de las titulaciones. Sin citarlos, Ramos aludió al compañero de promoción de Cifuentes Álvaro Morente y a María Dolores Cancio. Ambos manifestaron el pasado verano ante la titular del Juzgado de Instrucción número 51 que no hicieron nada de cara a obtener el máster.

El rector aseveró que el catetrático y ex director del Instituto de Derecho Público (IDP), Enrique Álvarez Conde, le engañó cuando le dijo que disponía de ese documento suscrito en 2012 con la firma de Alicia López de los Mozos. Ésta declaró ante la Inspección de la URJC que su firma era falsa. «A mí quien me engaña y por eso el 5 de abril me persono en Fiscalía es Álvarez Conde», resaltó Ramos para insistir en que, en un primer momento y dado que era una persona de prestigio reconocido, creyó las explicaciones iniciales del catedrático.

También aseveró que realizó esa polémica rueda de prensa del 21 de marzo, donde se aludió a un error administrativo sobre el expediente de Cifuentes, al entender que se tenía que «dar la cara» por los estudiantes y el «buen nombre» de la URJC. En este sentido, negó cualquier presión por parte del Ejecutivo regional. «Nuestros 51.000 estudiantes merecían una explicación, si no la daba la presidenta, la daba yo».