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Se tira por la ventana tras ser agredido por su mujer

La Policía logra frenar la caída de un hombre de nacionalidad china tras una fuerte discusión con su esposa

La escena era surrealista. No solo por la imagen, sino por la historia que encierra detrás. Todo ocurrió el lunes en un bloque de viviendas de la calle Amistad, en el distrito madrileño de Carabanchel. Una joven pareja de ciudadanos chinos estaba manteniendo una fuerte discusión y la Policía se presentó en el domicilio conyugal. El hombre presentaba arañazos en el cuello y en la cara, además de una fuerte contusión en el rostro, por lo que los agentes decidieron intervenir. Tenían 26 años ella y 25 él y habían tenido un bebé hace un año, que estaba presente en la vivienda en el momento de los hechos. Según fuentes policiales, los jóvenes no se mostraron muy colaboradores y, además, no hablaban bien castellano, por lo que decidieron llamar a una vecina que hizo las veces de traductora.

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Ella, detenida por malos tratos

Al parecer, en mitad de la discusión, ella había cogido una «pieza de mármol de 50 centímetros de largo por 20 de ancho» y le golpeó con ella a su marido en la cabeza. El fuerte golpe hizo que la pieza se rompiera. Parte de ella estaba en el suelo, pero le faltaba un trozo que, según las mismas fuentes, tenía la mujer escondido bajo su cuerpo. Los agentes procedieron a detener a la mujer por malos tratos en el ámbito familiar, pero ella se revolvió y se puso muy alterada y agresiva, por lo que tuvieron que emplear la fuerza para reducirla y llevársela arrestada a la comisaría por el delito de malos tratos y, ahora también, por resistencia y desobediencia a la autoridad.

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Corrió hacia la ventana para tirarse

Lejos de sentirse a salvo y comenzar a relajarse, el hombre también empezó a alterarse. Según las mismas fuentes comenzó a gritar a los agentes que habían intervenido y, en un momento dado, propinó una fuerte patada en la pierna izquierda de uno de los policías. Acto seguido, corrió hacia la ventana para tirarse. Los rápidos reflejos de uno de los agentes intervinientes logró que pudiera cogerle. El hombre quedó suspendido en el vacío sobre una altura de 12 metros y el agente solo le tenía cogido con la mano. De la fuerza que estaba ejerciendo el peso al vacío, él también tenía ya medio cuerpo fuera, por lo que otro compañero le sujetó desde dentro del domicilio. Al tiempo que solicitaban refuerzos, un compañero llegó con un vehículo de seguridad ciudadana y lo colocó bajo la ventana, de tal manera que pudiera amortiguar un posible y fatal impacto. Finalmente lograron meterle dentro de la casa y le llevaron detenido por atentado a la autoridad, por la patada que le había dado al policía anteriormente. Los agentes, por su parte, protagonistas de esta heroica intervención tuvieron que ser atendidos con distintas lesiones.

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